Me recordaba un amigo que se ha devaluado el significado de la palabra héroes. Pero si héroe es la persona que se distingue por haber realizado una hazaña extraordinaria y especialmente si se requiere valor, yo veo otro tipo de personas que se acercan más a esa definición. Desde mi ventana pasan cogidos de la mano. Con una sonrisa. Peleándose con las mascarillas y los guantes. Llevan kilos de energía positiva. Van dando ánimo y favoreciendo conversaciones. Orgullosos de sus cachorros y avergonzados con el legado que les hemos dejado. Pero sus hijos se quedarán con el cariño, el apoyo y el ejemplo de responsabilidad y de fuerza que ven todos los días cuando les dan un beso para irse a la cama.
Amanecer y atardecer de un 4 de mayo. Esta es la última pagina del diario de la cuarentena. El aire nos da en la cara mientras nos desplazamos por nuestra cuidad. Disfrutaremos de nuestra reducida cuota de libertad y aprenderemos de lo sufrido, de lo padecido y de lo vivido. La ventana se ha cerrado y el teleobjetivo descansa en la estantería. La tarjeta de memoria está llena y descargaré esos trocitos de vida, poco a poco,en próximas entregas. Ha sido un tiempo difícil, del que hemos aprendido muchas cosas. Este cruce de caminos nos ha enseñado lo mejor de los que por aquí pasaron. Un barrio lleno de inseguridades, cosmopolita, multiracial y muy amable. Se nos han quedado muchas cosas en el tintero pero tenemos buena memoria y el tiempo que nos administran nuestras autoridades, lo utilizaremos para estos menesteres. De momento respiremos el aire limpio que nos ha dejado esta desconcertante pandemia.

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