Día mundial de la bicicleta y me ha costado un montón de horas hacerme con estas imágenes. Hoy pienso en nosotros, los apasionados de la bicicleta. Seria un domingo perfecto para rodar por la montaña o por las carreteras comarcales que recorren nuestra localidad. Me he confirmado con recorrer las estanterías de mi biblioteca. He acabado releyendo "Mi querida bicicleta" de Miguel Delibes. Un mini libro, casi folleto que para mí tiene un valor sentimental ttemendo. Regalo de un súper ciclista y una persona entrañable y buena. Pero también he viajado en bicicleta de la mano de viejos amigos. Amigos hechos a golpe de pedal y a tragos de cerveza en mi querido Café Gregorio. El móvil y la buena compañía tienen ese poder
Amanecer y atardecer de un 4 de mayo. Esta es la última pagina del diario de la cuarentena. El aire nos da en la cara mientras nos desplazamos por nuestra cuidad. Disfrutaremos de nuestra reducida cuota de libertad y aprenderemos de lo sufrido, de lo padecido y de lo vivido. La ventana se ha cerrado y el teleobjetivo descansa en la estantería. La tarjeta de memoria está llena y descargaré esos trocitos de vida, poco a poco,en próximas entregas. Ha sido un tiempo difícil, del que hemos aprendido muchas cosas. Este cruce de caminos nos ha enseñado lo mejor de los que por aquí pasaron. Un barrio lleno de inseguridades, cosmopolita, multiracial y muy amable. Se nos han quedado muchas cosas en el tintero pero tenemos buena memoria y el tiempo que nos administran nuestras autoridades, lo utilizaremos para estos menesteres. De momento respiremos el aire limpio que nos ha dejado esta desconcertante pandemia.

Comentarios
Publicar un comentario