También tenemos patios interiores. También tenemos ventanas que miran hacia dentro. Somos personas con muchas aristas. Llevamos mucho tiempo dándole más importancia a lo que tenemos, que a lo que somos. Este es un buen momento para invertir esta curva . Como dice mi amigo el pastor "gastamos mucho dinero en comprar coches, pero no queremos pagar lo que vale un buen cordero". No alimentamos bien nuestro espíritu, no alimentamos la parte más delicada que poseemos. Y en esos patios interiores hoy he visto bonitas flores y mucho trabajo y dignidad. Todo mi respeto y admiración para esos guantes que reposan, después de una dura jornada de trabajo, que no se lamentan y que ya están preparados para iniciar otra dura jornada labora
Amanecer y atardecer de un 4 de mayo. Esta es la última pagina del diario de la cuarentena. El aire nos da en la cara mientras nos desplazamos por nuestra cuidad. Disfrutaremos de nuestra reducida cuota de libertad y aprenderemos de lo sufrido, de lo padecido y de lo vivido. La ventana se ha cerrado y el teleobjetivo descansa en la estantería. La tarjeta de memoria está llena y descargaré esos trocitos de vida, poco a poco,en próximas entregas. Ha sido un tiempo difícil, del que hemos aprendido muchas cosas. Este cruce de caminos nos ha enseñado lo mejor de los que por aquí pasaron. Un barrio lleno de inseguridades, cosmopolita, multiracial y muy amable. Se nos han quedado muchas cosas en el tintero pero tenemos buena memoria y el tiempo que nos administran nuestras autoridades, lo utilizaremos para estos menesteres. De momento respiremos el aire limpio que nos ha dejado esta desconcertante pandemia.

Comentarios
Publicar un comentario