Ir al contenido principal

MANERAS DE VIVIR


Cada uno se toma la vida como quiere, puede o debe. La bicicleta de la imagen tiene más kilómetros que el coche fantástico. Su propietario se desplaza a diario con ella por la ciudad. Va de vacaciones con ella. Todos los años 30 o 40 días de ruta hacen que haya recorrido buena parte de la península ibérica. Pero también acompaña a su propietario en sus tropelías nocturnas. Es más fácil encontrarla a la puerta de un tugurio, que respirando aire puro por los alrededores de la urbe. En los buenos tiempos, nuestro compañero, pagaba las cervezas por barriles y en esas noches alegres se dejaba llevar a sus aposentos por su resignada compañera. Supongo que siempre llegaba a casa, pero es difícil creer que lo haya hecho siempre sin hacerse un solo rasguño.Pero es divertido sentarse a su lado, esperar que la tarde se haga noche y escuchar la multitud de historias que tiene que contar. La picardía, la astucia y las ganas de disfrutar de la vida sin rascarse los bolsillos, generan situaciones de lo más disparatadas. Lo dicho que el isostar, el agua mineral,los zumos y los refrescos no figuran en la lista de bebidas del muchacho.


Comentarios

  1. que gran compañera!! que le dure muchooo tiempo

    ResponderEliminar
  2. Que recuerdos me trae esta canción!!! , y es que yo también tuve unos años golfos..de los que casi ni me acordaba...

    ResponderEliminar
  3. Creo que la tengo vista alguna vez por ese barrio canalla que a tí tanto te gusta

    ResponderEliminar
  4. La mejor canción que has puesto hasta ahora.

    ResponderEliminar
  5. Se compenentran tan bien , que muchas veces es la bici la que toma la iniciativa de llevarle a casa, el gran Piolino y su burricleta cómo la llama y lo mejor, él es bicibolinguista jajjaj es genial

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Entradas populares de este blog

Fin de Cuarentena

Amanecer y atardecer de un 4 de mayo. Esta es la última pagina del diario de la cuarentena. El aire nos da en la cara mientras nos desplazamos por nuestra cuidad. Disfrutaremos de nuestra reducida cuota de libertad y aprenderemos de lo sufrido, de lo padecido y de lo vivido. La ventana se ha cerrado y el teleobjetivo descansa en la estantería. La tarjeta de memoria está llena y descargaré esos trocitos de vida, poco a poco,en próximas entregas. Ha sido un tiempo difícil, del que hemos aprendido muchas cosas. Este cruce de caminos nos ha enseñado lo mejor de los que por aquí pasaron. Un barrio lleno de inseguridades, cosmopolita, multiracial y muy amable. Se nos han quedado muchas cosas en el tintero pero tenemos buena memoria y el tiempo que nos administran nuestras autoridades, lo utilizaremos para estos menesteres. De momento respiremos el aire limpio que nos ha dejado esta desconcertante pandemia.
 VOLVEMOS, AHORA CON MÁS EXPERIENCIA PERO CON LAS MISMAS GANAS Después de tanto tiempo, algo se ha despertado. Vuelve esa necesidad de escribir con calma, de alargar las frases para aclarar las ideas, de darles espacio para respirar. Y, sin darme cuenta, me veo retomando aquel bloq que nació en 2008 y que solo la pandemia consiguió detener. Cuando miro atrás, descubro que aquí guardo una parte importante de mi historia: mis inquietudes, mis viajes, mis rutinas, mis descubrimientos. Escribir era una forma de entenderme y, al mismo tiempo, de divertirme. Ahora, al releerlo, me invade una mezcla de orgullo y añoranza. Por eso regreso. Porque me apetece. Porque me suma. Y porque ciertas cosas, cuando vuelven a picar, es mejor no dejarlas pasar. Aquí empieza otra etapa, con la misma ilusión de siempre y con más ganas de contar que nunca. Y, claro, entre medias han pasado muchas cosas. Más de una bicicleta, más amores, más formas de mirar el mundo. También una manera distinta de viajar. ...

Weekwed en Cantabria. Territorio Cabañas & Estacas

Pedales con Memoria: cuando la montaña te devuelve lo que eres Hay rutas que se vuelven especiales. No por los kilómetros ni por el desnivel, sino por lo que te remueven por dentro. Esta nació de algo muy simple: las ganas de volver. Volver a aquella salida a la que Israel creador de Cabañas y Estacas  ( ruta de bikepacking por Cantabria) nos invitó en 2024 y que, sin exagerar, nos dejó huella. De esas que no se borran ni aunque pase el tiempo, ni aunque las piernas ya no respondan como antes. Hace un par de meses lancé el anzuelo a unos cuantos amigos. De los de siempre. De los que ya no necesitan presentación. Gente con muchas batallas en las piernas… y aún más historias en la cabeza. Al final nos juntamos diez bocilovers, cada uno de su padre y de su madre, pero con algo muy claro en común: pasión por la montaña y por exprimir la vida desde el sillín todo lo posible… y un poco más, si se tercia.   El parque móvil era para echarle un rato: dobles de BTT de última generación...