
Cada uno se toma la vida como quiere, puede o debe. La bicicleta de la imagen tiene más kilómetros que el coche fantástico. Su propietario se desplaza a diario con ella por la ciudad. Va de vacaciones con ella. Todos los años 30 o 40 días de ruta hacen que haya recorrido buena parte de la península ibérica. Pero también acompaña a su propietario en sus tropelías nocturnas. Es más fácil encontrarla a la puerta de un tugurio, que respirando aire puro por los alrededores de la urbe. En los buenos tiempos, nuestro compañero, pagaba las cervezas por barriles y en esas noches alegres se dejaba llevar a sus aposentos por su resignada compañera. Supongo que siempre llegaba a casa, pero es difícil creer que lo haya hecho siempre sin hacerse un solo rasguño.Pero es divertido sentarse a su lado, esperar que la tarde se haga noche y escuchar la multitud de historias que tiene que contar. La picardía, la astucia y las ganas de disfrutar de la vida sin rascarse los bolsillos, generan situaciones de lo más disparatadas. Lo dicho que el isostar, el agua mineral,los zumos y los refrescos no figuran en la lista de bebidas del muchacho.
que gran compañera!! que le dure muchooo tiempo
ResponderEliminarQue recuerdos me trae esta canción!!! , y es que yo también tuve unos años golfos..de los que casi ni me acordaba...
ResponderEliminarCreo que la tengo vista alguna vez por ese barrio canalla que a tí tanto te gusta
ResponderEliminarLa mejor canción que has puesto hasta ahora.
ResponderEliminarSe compenentran tan bien , que muchas veces es la bici la que toma la iniciativa de llevarle a casa, el gran Piolino y su burricleta cómo la llama y lo mejor, él es bicibolinguista jajjaj es genial
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