Afortunado de poder compartir mesa y mantel con un astronauta y con el que lo pasea. Lo que siempre comentamos. Nos movemos y encontramos personas estupendas a nuestro alrededor. En estos bares de pueblo y comiendo platos humildes aprendes mucho de muchas cosas. Ese menú diario de bajo coste nos ha proporcionado momentos memorables. La humilde sopa, la berenjena rellena y el impresionante plato de callos con patatas ha dejado en nuestro paladar un esplendido sabor de boca. Un menú que nos ha permitido hablar con mesura de lo divino y de lo humano. Conversaciones sobre nuestras aficiones favoritas regadas con un vino cosechero que en otro país sería un lujo
Como único objetivo, dejar testimonio de lo que suena a nuestro alrededor