viernes, 11 de junio de 2010

¿ Por qué el gato negro vive en una casa de perro? y otras historias.

A estas alturas de temporada y todo inundado por las tierras del norte. Suponemos que el gato negro ha salido de paseo y está repartiendo agua por todos nuestros caminos. Pero de lo que quiero hablar es de, esas piedras que encontramos en el camino y nos dan pequeños sustos. Esas piedras que se mueven, están húmedas o mal colocadas y hacen que salgamos despedidos por encima de nuestro manillar.
El otro día me encontré con una de esas grandotas que formaba un escalón que me pareció kilométrico. El resultado fue una bonita voltereta, unos rasguños en la pierna y un pequeño vuelco en el corazón.
Mi compañero ya no estaba, había bajado a toda velocidad y cuando le conté lo sucedido, ni se acordaba de aquel pedrusco.
Pero cuando te caes y vas en un grupo numeroso, la cosa cambia. Las sensaciones son diferentes. Te sientes el torpe del grupo, te disgusta retrasar a tus compañeros , en definitiva, te sientes un poco peor que cuando no te ve nadie.
Pero además esa caída te genera inseguridad, a partir de ese momento es muy probable que vuelvas a tropezar en la siguiente piedra. Parece que has perdido reflejos y la poca habilidad que tenias sobre la bici ha desaparecido. Lo mejor es que la excursión se acabe lo antes posible.
Siempre recordaré aquella caída en la Travesia de la Cordillera. Una piedra en mal sitio y un sendero en bajada muy estrecho tuvieron la culpa. Diez metros de caída libre y la suerte de que la ladera de la montaña estaba cubierta de matorral bajo (escobas).Apenas unos rasguños pero tuve que abandonar la ruta y volver a Cangas de Narcea por carretera. La inseguridad y el dolor de mi cuerpo hicieron que no me encontrase demasiado bien


10 comentarios:

  1. cuidate! y tranquilo, que volveras a coger confianza en ti mismo enseguida..son cosas que pasan, no por ser torpe!

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  2. No es cuestion de torpeza, será cuestión de la edad...¿o no?? JA JA JA JA

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  3. Jose:a determinada edad hay que tomar las cosas con calma.Que bajen fuerte los chavales.El otro dia fui a Covadonga con los compis y me pegue un leñazu de restallu.Tuve suerte y solo fueron golpes y magulladuras.Conclusion:disfrutar de la bici,ver vaquines y oir a los pajarinos.Cuando la cosa se pone fea:pie a tierra.Ya no esta uno pa sustos,de todas maneras yo soy bastante mas vieyu que tu.

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  4. rubi tu lo que eres es un fenomeno.un fuerte abrazo

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  5. Solo rasguños en una caida de bici. Eso es una bendicion. No te rompiste nada y eso es lo importante. A seguir pedaleando y que todas las caidas que tengamos sean como esa.

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  6. pero cuando fue eso??
    qué quieres copiar a Fredo??
    buen fin de se..
    crv

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  7. Un pequeño susto...¿qué es eso para el ciclista-bloguero más intrépido de la red? Besos!

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  8. quiero aclarar que la imagen es de mi buen colega Jose Olay.yo solamente tengo un raguño en la pierna.Pero gracias por preocuparos por un blogero que en ocasiones raya con lo irreal.

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  9. NO HAY DOLOR.
    Y LO QUE PIESEN LOS DEMAS COMO SON AMIGOS PUES NA A DISFRUTAR.

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  10. RECUERDO HACE MUCHOS AÑOS BAJANDO COMO UN MISIL POR TEVERGA PERFORE UN VARDIAL LLENO DE HORTIGAS.
    RESULTADO: FARMACIA DE LA PLAZA CON ANTIESTAMINICOS.
    SECUELAS : NINGUNA
    JOSE A DISFRUTAR QUE SON 2 DIAS.

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