No recuerdo muy bien, pero creo que tenia 87 años.Nos invito a ver su casa.Un precioso edificio de 1900, con una impresionante balconada repleta de hortensias.En su interior un tesoro. Un antiguo bar, ya en deshuso. Su decoración apenas había sido tocada. Solamente el calendario era actual. Podéis comprobarlo en las imagenes. Nos enseñó a liar cigarrillos con un artilugio digno de un museo etnográfico. Nos contó su vida. Nos hablo de su anciana mujer, recluida en una residencia de lujo en una localidad cercana. Por supuesto nos hablo de sus nietos,hijos etc.. y casualidades de la vida, mis compañeros de ruta conocían a uno de sus herederos.
El anciano de Lugas fue lo mejor de la excursión.Respeto enormemente a la gente que me invita a su casa, me parece una muestra de confianza muy poco habitual en los tiempos que corren. Los caminos que transitamos aquel día seguirán en el mismo lugar aunque se transformen, pero el estilo de vida del anciano de Lugas, no resistirá mucho tiempo más. Afortunadamente unos compañeros con sensibilidad y el azar hicieron que te pueda contar una bonita historia.
Autenticidad en lo mas puro. De cuando no existían las prisas ni los atropellos de la vida diaria y se saboreaban intensamente el paso de los días.
ResponderEliminarMe encantan estas historias.
ResponderEliminarEs una de las muchas cosas buenas que tiene moverse en bici, que llegas a sitios y ves a gente que si fueras de otro modo no harías.
ResponderEliminarLa Buena Vida en todos los sentidos: Genial
Muy interesante...
ResponderEliminarTengo un amigu que ye de Lugás y conozco y me gusta esi pueblu. Le reenviaré el enlace pa ver que me cuenta.
Salud!