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Mostrando las entradas etiquetadas como carreteras secundarias

Esas escuelas del mundo rural.

Descansamos en los alrededores de una ciudad de 300.000 habitantes. Nos encontramos ya en la zona rural. Se ven pocas caserías habitadas. Se ve poco ganado pastando en los prados. Las caserías abandonadas son mayoría. Es fin de semana y nosotros recorremos las carreteras comarcales con muy poco trafico y con la paz que da el olvido. Nos sentimos afortunados de disfrutar sobre nuestras bicicletas de unos parajes tan bonitos. Al pasar por las caserías habitadas no podemos evitar cruzar la mirada mientras saludamos a los campesinos trabajando en nuestro fin de semana. Ellos no descansan. Ellos trabajan los 365 días del año y por su pinta, no parece que su salario sea muy elevado. Mi mensaje es para que al menos saludemos y dediquemos una sonrisa a esas personas que son, en gran medida, los responsables de que esas carreteras, esos caminos y esas infraestructuras estén en pie y nos den gratis tanta satisfacción.
Llevábamos barritas energéticas, geles y bebida isotónica  pero la paraba obligatoria en Felechosa acabó de convencernos de nuestro error. Después de más de 6 horas de pedalear y con el plus de haber subido un puerto de montaña (San Isidro 1520 mts), la parada de recuperación y avituallamiento , no podía ser mejor. Tiempo para reponer fuerzas, para comentar incidencias y hablar de las motoristas madrileñas, los cicloturistas ingleses, el fuerte viento de la cima y las complicaciones de la bajada. P.D. Fijaros en el tamaño del bocata.

Distancia de seguridad

Algo que agradecemos todos los ciclistas cuando circulamos por la carretera. Un buen habito  que nos da la vida

Motobecane Otero

Mi compañera de viaje el fin de semana pasado. Una bicicleta con más de 50 años me ha llevado por los viñedos del Bierzo con la calma y el buen espíritu que deseábamos. Frenos poco precisos, unos rodamientos muy desgastados, la dirección que ya se ha hecho mayor y unos rastrales DESGASTADOS POR EL PASO DEL TIEMPO, han sido los compañeros de viaje. Puedo asegurar que  estas armas son suficientes para llenar de satisfacción al bicilover que escribe estas lineas. Como decía aquel compañero: " El viaje lo hacen los compañeros, lo demás lo vamos encontrando". Lo cierto es que volvemos con la satisfacción del reencuentro con buena gente y el sabor de las tremendas empanadas, las abundantes sardinas y con el número 1906 fijado en nuestra retina.

Toralé Clasiqué

 Un año más hemos pasado el fin de semana en Toral de los Vados. Fin de semana dedicado a las bicicletas antiguas y a convivir con una comunidad de vecinos especial. Aldea irreductible y con un sentido de la camaradería muy especial. Una población que sale a la calle en con las bicicletas de sus antepasados y que entiende la "hidratación" de una manera muy especial. Generosidad,amabilidad y gratitud son términos que conoce muy bien esta población limítrofe de las Medulas. También en Corullón entienden de estos términos y de este tipo de actividades. Hemos hecho decenas de fotos, hemos reído miles de veces y cruzado millones de miradas cómplices a lo largo de las 48 horas que permanecimos en esta bonito pueblo. El paseo, a ritmo lento, por la zona de viñedos ha sido una gozada. El buen tiempo, las risas de los participantes y las bicicletas que nos han acompañado, son nuestro mejor recuerdo.

Por las cuencas mineras

Rodar por las cuencas mineras es adentrarse en la historia de  nuestra región. Asturias minera de la mano de dos mineros ya jubilados. Recorrer esas carreteras secundarias ya en des huso y con tan poco movimiento de vehículos( lo que es bueno para el ciclista es un desastre para la economía de la zona). Es tónica general encontrase pequeños gestos como recuerdo de lo que fueron. Esculturas, placas y dibujos que nos recuerdan donde estamos. Hoy aquí también nos gusta presentar a esos amigos que cambiaron el casco y la lampara minera por el casco ciclista. Nos cuentan historias, nos hablan de su profesión y son testigos de el deterioro económico de los lugares por los que pasamos.

Ola de calor

No nos lo acabamos de creer pero ya nos estamos preparando para la ola de calor que se nos avecina. Calor que unido a la humedad del cantábrico nos lo pondrá muy difícil. Una buena hidratación y tomarse descanso en las horas centrales del día serán nuestros mejores  aliados

Unos vienen otros van

Unos vienen y otros van. Cada uno elige su forma de moverse. En Anayo ( Balcón de los Picos de Europa), los fines de semana continuo ir y venir de personas.  El calor del sábado contrastaba con la lluvia torrencial del domingo. Pero amigos, esto es asturias y no te puedes quedar en casa.

Imprescindible Café la esquina

Pincho de tortilla y café con leche es un imprescindible en las mañanas de bicicleta.  Y en Colunga el café de la esquina es el rey en esta tipo de materia. Parada de peregrinos, lugareños, ciclistas, motorista y trabajadores de la zona. En este fin de semana increíble hemos disfrutado de la compañía de centenares de motoristas que nos saludaban a nuestro paso. No podemos estar más satisfechos de nuestra forma de pasar por la vida. Kilómetros que nos enseñan y nos hacen mejores

Imágenes al atardecer

Lujazo, lujazo estos atardeceres de primavera. Un dieciocho por ciento no nos puede estropear esos momentos.

M.V. la esencia del bikepacking

Montañas Vacias es una gran iniciativa, la oportunidad de recorres senderos casi olvidados por unos parajes llenos de encanto. El doble de la superficie de Bélgica y la densidad de población de Laponia. Todo por pistas y carreteras secundarias. Recomendamos visitar  Montañas vacías  , encontrares un trabajo impresionante y una guía más que completa para realizar esta gran ruta con nuestras queridas bicicletas. Un diseño moderno y un concepto con el que estamos más que de acuerdo. Y sobre todo una intención. Evitar la despoblación del campo de la zona. Activar las zonas por donde pasa el recorrido, dar a conocer una zona bastante olvidada y hacer que nuestra presencia y nuestros gastos sirvan para dar un poco de aire a pueblos EN PELIGRO DE EXTINCIÓN.

Descubriendo pueblos con encanto

Llevando para casa nuestros recuerdos

Vivimos en el paraíso y lo sabemos.  Pero pretendemos un imposible. En una imagen bidimensional es imposible meter lo que nos llevamos para casa. Viviendo en la zona centro de la región tenemos la posibilidad de llegar a rincones privilegiados en muy pocos kilómetros. Todo tiene inconvenientes y lo cierto es que los desniveles son considerables. Con una condición física aceptable y a la velocidad adecuada se puede llegar a cualquier lado( el problema suele ser volver). En esta ocasión decidimos recorrer las carreteras que transitan por el Parque Nacional de Redes. Esas carreteras sinuosa, con desniveles importantes y casi siempre en un estado poco adecuado. Pero esos tres factores hacen que sean poco transitadas y un lujo para poder ir contemplando el paisaje a medida que ascendemos. La collada de Arnicio nos ha ofrecido todo eso y mucho más.

Como niños...

Como niños seguimos disfrutando de las carreteras secundarias. Con zapatillas de 300 pavos y bicicletas de 3000 o con bicicletas de 300 pavos y zapatillas de 30. En este deporte y en estas carreteras solamente miramos hacia adelante

Luz a final del túnel.

La libertad de salir solo. La libertad de no estar sujeto a tus queridos compañeros. La libertad de mirar y ver a tu alrededor. Miles de kilómetros y la suerte de poder contemplar la luz y el color de las paredes. La suerte de conocer a los artistas que llenan de mensajes positivos nuestras paredes. Y la suerte de ser tolerante, viajeros, alegres, amables, resistentes, libres y tantas otras cosas que nos brinda nuestra sociedad occidental.

Paraba obligatoria...

Debería de hacerse obligatorio para a mitad de salida, en todas las grupettas ciclo turistas. Estando dispuestos al dialogo y con ganas de escuchar, las historias llegan por si solas. En aquel bar de Olloniego descubrimos una repisa llena de trofeos y una foto del campeón del año 1956. El hombre ya fallecido, en sus tiempos mozos, después del trabajo le daba a la bicicleta. Su viuda nos contó alguna anécdota y nos habló de aquellos tiempo. Lo que si puedo asegurar es que los grupos de ciclistas siempre son bien recibidos en las zonas rurales. La experiencia nos dice que en estas zonas se han forjado grandes campeones. Y no nos extraña, con  tanto puerto, y tanto trabajo duro se forjan gente de otra galaxia.

Morir en el Tarronal

La bicicleta en ocasiones te lleva a la desolación y la muerte. En esta ocasión así ha sido. Mis compañeros me informan en la bajada que en un momento dado veremos un castillete. La bajada es muy rápida y posponemos la conversación para otro momento.  Ya con calma, en la zona llana, me hablan del Tarronal, de una mina de mercurio ya abandonada y que ademas de dar trabajo a muchas familias, origino la muerte prematura de sus trabajadores. Historia reciente de nuestra región y muerte que anuncia otra muerte, la muerte de las cuencas mineras asturianas. Nosotros seguimos nuestro camino pero en el fondo nos embarga una tristeza difícil de explicar.

Abril

Iniciamos el mes de abril con un recorrido tremendo por las carreteras nacionales de Asturias. Un mes muy especial en el que la bicicleta se hace la protagonista con el movimiento 3 0 días en bici . Pero esta semana hablaremos de lo que vemos y de lo que dejamos de ver en nuestros recorridos con la flaca. Estos característicos mojones ya nos indican la historia de las carreteras por las que pasamos. Pero si además nuestro recorrido transita por las cuencas mineras asturianas, lo que te encuentras es mucho más impactante. Estamos convencidos que la clave es mirar con los ojos de ver. Que nuestras salidas ciclistas sean algo más que ejercicio físico, esta en nuestras manos y en nuestro corazón.

Atardeceres molones

Esta es una localización a la que tenia muchas ganas. A la vuelta de nuestras rutas de carretera siempre pasamos por este lugar. En nuestras trotonas hemos visto miles de veces este atardecer. Hoy con mi cámara he podido ver reposadamente a las garcetas bueyeras juguetear entre sus animales favoritos. Un atardecer tranquilo a ls puertas de mi ciudad y con la compañía de los ciclistas que volvían de su sesión de entrenamiento.

Desde las alturas

Desde las alturas ves el camino que recorriste y en muchas ocasiones te parece increíble. Después de tanto sudor y esfuerzo estas arriba. Ves subir a ciclo turistas  que han venido a hacer lo mismo que tu e imaginas como se sienten. Tendrás tiempo para comentarlo cuando hayan reposado esa borrachera de altura. Tu ya piensas en la bajada y en la recompensa que te espera al llegar.