Tanto tiempo escribiendo y creo que nunca le dedicamos unas palabras a los caballitos. Que pasa con los ciclistas que somos tan aficionados a este tipo de malabarismos cuando se pone una cámara delante. Estos aficionados al gravel nos dieron una mañana de alegría y de conversaciones. Pero los desarrollos lo son todo en este juego de subir montañas. Por eso una buena elección nos lleva a hacer caballitos y una mala a resoplar durante toda la ruta.
Como único objetivo, dejar testimonio de lo que suena a nuestro alrededor