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Mostrando las entradas etiquetadas como coronavirus

Fin de Cuarentena

Amanecer y atardecer de un 4 de mayo. Esta es la última pagina del diario de la cuarentena. El aire nos da en la cara mientras nos desplazamos por nuestra cuidad. Disfrutaremos de nuestra reducida cuota de libertad y aprenderemos de lo sufrido, de lo padecido y de lo vivido. La ventana se ha cerrado y el teleobjetivo descansa en la estantería. La tarjeta de memoria está llena y descargaré esos trocitos de vida, poco a poco,en próximas entregas. Ha sido un tiempo difícil, del que hemos aprendido muchas cosas. Este cruce de caminos nos ha enseñado lo mejor de los que por aquí pasaron. Un barrio lleno de inseguridades, cosmopolita, multiracial y muy amable. Se nos han quedado muchas cosas en el tintero pero tenemos buena memoria y el tiempo que nos administran nuestras autoridades, lo utilizaremos para estos menesteres. De momento respiremos el aire limpio que nos ha dejado esta desconcertante pandemia.

Dia 50 Coronavurus

Amanecer y atardecer de un 4 de mayo. Esta es la última pagina del diario de la cuarentena. El aire nos da en la cara mientras nos desplazamos por nuestra cuidad. Disfrutaremos de nuestra reducida cuota de libertad y aprenderemos de lo sufrido, de lo padecido y de lo vivido. La ventana se ha cerrado y el teleobjetivo descansa en la estantería. La tarjeta de memoria está llena y descargaré esos trocitos de vida, poco a poco,en próximas entregas. Ha sido un tiempo difícil, del que hemos aprendido muchas cosas. Este cruce de caminos nos ha enseñado lo mejor de los que por aquí pasaron. Un barrio lleno de inseguridades, cosmopolita, multiracial y muy amable. Se nos han quedado muchas cosas en el tintero pero tenemos buena memoria y el tiempo que nos administran nuestras autoridades, lo utilizaremos para estos menesteres. De momento respiremos el aire limpio que nos ha dejado esta desconcertante pandemia

Día 49. Coronavirus

Cada uno toma la opción y la dirección que más le conviene. Cada persona elige el momento, el medio de transporte, la compañía y el rumbo de su viaje. Debemos caminar con alegría, con decisión y con determinación. Mejor bien acompañados que solos y mejor solos que mal acompañado. En este largo viaje, lo único que no debemos hacer, es dejar amigos por las cunetas. Podemos convivir con opiniones encontradas. Debemos acostumbrarnos a escuchar y a respetar. Mejor unidos en lo fundamental. Mejor cada uno manifestándose y expresándose con confianza. Hoy más que nunca, la palabra empatia cobra sentido.

Día 48. Coronavirus

Hoy ha sido un día maravilloso. He visto gente correriendo, patinando, de paseo, con sus perros, con sus hijos, acompañándolo a sus mayores. Todo el mundo con ganas de respirar aire fresco, con ganas de tomar el sol y buscando el momento de mirar hacia el horizonte y ver un bonito atardecer. Seguramente éramos demasiados pero la, energía que desprendíamos puede iluminar una gran ciudad. Hemos sido ciudadanos respetuosos, hemos acatado ordenanzas municipales y decretos oficiales, sin apenas rechistar. No puedo sentirme más feliz de la actitud de mis conciudadanos y deseo de corazón que nuestro esfuerzo tenga su recompensa. Pero os puedo asegurar que mi cuerpo está lleno de dudas y de agujetas. Y me duelen ambas por igual. 

Día 47 Coronavirus

Pasaban sin prestarle atención. Para ellos era un elemento más del mobiliario urbano. Nos ha acompañado en estos cuarenta y tantos días de arresto domiciliario. Ha sido testigo de cosas maravillosas y también de situaciones muy tristes. Y hoy ha aparecido de esta manera. No logro entender el significado de esas cintas, pero no me gusta nada lo que intuyo. Ancianos, vagabundos, amas de casa, gente desesperada o simplemente con ganas de reposar sus penas, aquella pareja de enamorados, el dueño del dogo argentino, la rubia del collie y los compradores ocasionales del Carrefour, ellos no podrán dejarse acompañar por mi querido banco. Me da la impresión que algo estamos perdiendo en este tiempo de cuarentena. Sólo espero que sea más lo que suma y sobre todo que nos haga más felices.

Dia 46. Coronavirus

Me recordaba un amigo que se ha devaluado el significado de la palabra héroes. Pero si héroe es la persona que se distingue por haber realizado una hazaña extraordinaria y especialmente si se requiere valor, yo veo otro tipo de personas que se acercan más a esa definición. Desde mi ventana pasan cogidos de la mano. Con una sonrisa. Peleándose con las mascarillas y los guantes. Llevan kilos de energía positiva. Van dando ánimo y favoreciendo conversaciones. Orgullosos de sus cachorros y avergonzados con el legado que les hemos dejado. Pero sus hijos se quedarán con el cariño, el apoyo y el ejemplo de responsabilidad y de fuerza que ven todos los días cuando les dan un beso para irse a la cama.

Día 45 Coronavirus

Todos los días me los encuentro. Van al trabajo y lo hacen en un medio de transporte poco contaminante. Esta primavera está siendo especialmente linda y agradable para hacer este tipo de desplazamientos. Seguro que la situación volverá a revertirse y la ley del más fuerte se impondrá. Pero algo habremos ganado. La mascarilla será nuestra compañera, los guantes son viejos conocidos y la crisis económica sacará bicicletas a las calles de nuestra ciudad.

Día 44 Coronavirus

Se apoderó de mi un cierto temor. Su mirada amenazante me hizo sentirme muy pequeño. En ese momento una gaviota madrugadora se me acerco. Quería decirme algo pero recelaba de un humano desconocido, enjaulado y con un artefacto peligroso entre sus manos. El aire primaveral aproximaba el inquietante rostro a mi ventana. La situación se estaba haciendo insostenible. Tenía que tomar una decisión en décimas de segundo. Decidí cerrar los ojos y concentrar mi mente en lo que más deseaba VOLAR COMO UNA LARUS ARGENTATUS

Día 43 Coronavirus

Eso de la distancia social, ellas lo entienden muy bien. Son mayores, viven solas y se las apañan como pueden para acabar el día y llegar a final de mes. Me cuentan que las residencias de ancianos están llenas. Que antes del confinamiento sus familias tenían la posibilidad de llevarlos a sus casas y ya podéis imaginar la decisión que tomaron esos queridos hijos. Mis abrazos significan amor, cariño, admiración, pasión, dolor, afecto, comprensión, compromiso, respeto y ternura. Me cuesta pensar cómo expresar todos estos sentimientos a partir de ahora.

Día 42. Coronavirus

Mi ventana se ha llenado de color y de alegría. Desde primera hora he visto algo diferente. Niños y padres responsables. Todos disfrutando de la salida y de un día lluvioso y especial. Patinetes, pelota y bicicletas como protagonistas de la jornada. Me faltaron gritos, carreras y alguna sonrisa más. Pero eso vendrá en los próximos días. Parafraseando al filósofo y pedagogo Tonucci, sería bueno dejar la ciudad a los niños por un día. Si ellos tomasen el mando, seguro que la nave tomaría el rumbo adecuado en una décima de segundo.

Día 41 Coronvirus

Ventanas abiertas en mi ciudad. Abiertas para lo bueno y para lo malo. Compartimos saludos, aplausos, música y encierro. Veo buena gente, personas trabajadoras y responsables. Hay familias que desprenden amor. Niños alegres. Pero me dicen que en otras ventanas hay poca luz y mucha intransigencia. Que se abuchea a los que van en bicicleta al trabajo, que denuncian a los que salen con sus perros a pasear. Y un amigo me ha hablado de un niño con TEA, que tiene que escuchar reproches en cada paseo. Siento repetirme pero hemos de ser más comprensivos con nuestros conciudadanos y sobre todo EVITEMOS JUZGAR A LOS DEMÁS.Bastante tenemos con aguantar nuestra vela.

Día 40 Coronavirus

Ya van 40 días y por fin veo una nota de esperanza. Un cochecito con gemelos y a escasos metros una mamá con su hija de la mano. ¡No me lo podía creer! Mi cámara ha empezado disparar de forma compulsiva. Ellos son el futuro pero no se lo estamos poniendo fácil. Un dato ha rondado por mi cabeza durante todo el día. Dentro de veinte años no seré comestible ningún pez de nuestros mares. Supongo que habrán desaparecido miles de especies en el planeta y seguro que el COVID19 habla dejado paso a otros virus tan perversos como el que nos ocupa. De momento respiremos el aire limpio de nuestras convalecientes ciudades.

Día 39 Coronavirus

El chico de a la imagen lleva en su caja material muy frágil. Le he visto sacar libros, revistas, periódicos, canciones, películas, obras de teatro, cuadros, fotografías, documentales, series de acción y de animales, películas de animación, instrumentos musicales, partituras, libros escolares y alguna cosa más. Imagino que su acompañante tiene la delicada misión de apuntalar todo este descalabro   cultural que se nos viene encima. Lo cierto es que todas estas actividades nos están haciendo más llevadero este espantoso confinamiento. De ellas dependen un montón de familias y mi deseo es que vivan confortablemente haciendo lo que más les gusta. En mi banco he podido contemplar la escena que veis y que para este bonito día del libro me parece la más adecuada. Pero no os creáis todo lo que veis, aunque la fotografía esté firmada por el que escribe.

Día 37 Coronavirus

He de reconocer que este confinamiento está empezando a pasarme factura. El escenario de mi actividad fotográfica está empezando a cobrar vida. Esa alcantarilla me cuenta cosas. La veo serena, firme y muy desgastada. En ocasiones alegre y otras triste. Muchos días sofocada y otros muy mojada. Los coches la pisotean. Ahora también pasan por encima los peatones, incluso he visto gaviotas sobrevolando y dejando sus destructivos excrementos en el interior(hay foto). Supongo que este pequeño descanso le viene bien. Ha visto accidentes, presenciado disputas y aplaudido reencuentros. Seguirá tranquila una buena temporada y espero que en el futuro tenga una vida mejor. ¡Ya la quiero un poco

Día 36 Coronavirus

Día mundial de la bicicleta y me ha costado un montón de horas hacerme con estas imágenes. Hoy pienso en nosotros, los apasionados de la bicicleta. Seria un domingo perfecto para rodar por la montaña o por las carreteras comarcales que recorren nuestra localidad. Me he confirmado con recorrer las estanterías de mi biblioteca. He acabado releyendo "Mi querida bicicleta" de Miguel Delibes. Un mini  libro, casi folleto que para mí tiene un valor sentimental ttemendo. Regalo de un súper ciclista y una persona entrañable y buena. Pero también he viajado en bicicleta de la mano de viejos amigos. Amigos hechos a golpe de pedal y a tragos de cerveza en mi querido Café Gregorio. El móvil y la buena compañía tienen ese poder

Día 35 Coronavirus

hicos pues muy poco que comentar. Que vivimos en la sociedad de la opulencia. Que nuestro mayor problema es coger kilos durante la cuarentena. Que hemos dejado nuestra voluntad en el trastero y nos dedicamos a saquear la nevera compulsivamente. No tenemos sentido de la medida, o a lo mejor es que nos puede el miedo. Lo cierto es que en la mayoría de los hogares hay alimentos cómo para pasar toda la primavera. ¡Un poco de sensatez nos vendría muy bien!  

Día 34 Coronavirus

Mientras subo la imagen,estoy escuchando el sonido atronador de un inquietante trueno. Un típico día de primavera con sus claroscuros desde el amanecer. Debemos buscar placeres, entretenimientos, diversiones y pasatiempos para superar este terrible confinamiento. Por suerte el espectáculo de la naturaleza es grandioso y mirar al cielo, de momento es gratis. Me divierto con mi cámara y procuro captar la esencia de lo que me rodea.

Día 33 Coronavirus

También tenemos patios interiores. También tenemos ventanas que miran hacia dentro. Somos personas con muchas aristas. Llevamos mucho tiempo dándole más importancia a lo que tenemos, que a lo que somos. Este es un buen momento para invertir esta curva . Como dice mi amigo el pastor "gastamos mucho dinero en comprar coches, pero no queremos pagar lo que vale un buen cordero". No alimentamos bien nu estro espíritu, no alimentamos la parte más delicada que poseemos. Y en esos patios interiores hoy he visto bonitas flores y mucho trabajo y dignidad. Todo mi respeto y admiración para esos guantes que reposan, después de una dura jornada de trabajo, que no se lamentan y que ya están preparados para iniciar otra dura jornada labora

Día 32 Coronavirus

Lo que ha sido un amanecer precioso y prometedor, se ha convertido en una mañana inquietante. Los eficientes servicios de limpieza de la ciudad han empezado a desinfectar nuestra avenida. Esas "mochilas" azules (mi abuelo las llamaba sulfatadoras) y esos productos químicos dan un poco de miedo. Parece una tarea complicada desinfectar el planeta tierra con este tipo de prácticas. No podemos tocarnos pero tampoco podemos tocar el timbre, nuestras llaves, los móviles, los pomos de las puertas, los pasamanos, las bolsas de la compra. Menos mal que todavía no está mal visto acariciar a nuestro perro.  

Día 31 Coronavirus

Se acumulan historias, conversaciones, lectura y canciones a estas horas de la tarde. Pero me quedo con las lágrimas de ese anciano, abandonado a su suerte por falta de respiradores en el hospital de nuestra ciudad. Un respeto para nuestros mayores. Suerte que luego han venido los abrazos virtuales de mis alumnos y sus familias. Necesitamos esos abrazos de la imagen, necesitamos la mirada cómplice  de los que nos rodean. Necesitamos sentirnos queridos y querer. Desde mi ventana se ve con tristeza el virus de la soledad. Ancianos cargando con la compra de la semana. ¡Dónde está su familia! Que forma es esa de vivir sus últimos años. Lástima que dejemos para el final lo que verdaderamente importa. Siento envidia de ese abrazo desproporcionado que se dieron después de una conversación disparatada. Los " fuera de la ley" también se merecen algo mejor.