Con las primeras luces del día llegan ellos. No para de entrar mercancía. Alimentos de primera necesidad y otros que no lo son tanto. Lo cierto es que llevamos para casa bolsas llenas comida y otras cosas. Puede que todavía no nos hayamos dado cuenta que con menos también se puede vivir. Un poco de austeridad nos vendrá bien a nosotros, a nuestras barriga y a nuestro planeta. ¡Os dejo que me voy a comer una onza de chocolate!

No hay comentarios:
Publicar un comentario