Nadie se acuerda hoy de las personas autistas, no de que la literatura infantil puede darnos muchas alegrías En las colas del banco se respira desasosiego. En el locutorio suena más despacito la música. Escucho conversaciones hablando de la falta de liquidez. Estoy en una situación muy jodida. El vagabundo sigue ajeno a lo que está pasando. Los empleados del Carrefour express reparten al acabar la jornada y desinteresadamente la compra a los abuelos. Los vecinos saludan con amabilidad desde sus ventanas. En mi casa reina la armonía. Hoy he visto a dos niños cruzando el paso de peatones. La ciudad sin ruidos es más habitable. Alguien sigue dejando pan para las palomas. Los perros siguen dando alegrías a sus dueños Disfrutemos del momento que esto va muy rápido y está totalmente descontrolado.

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