Me recordaba un amigo que se ha devaluado el significado de la palabra héroes. Pero si héroe es la persona que se distingue por haber realizado una hazaña extraordinaria y especialmente si se requiere valor, yo veo otro tipo de personas que se acercan más a esa definición. Desde mi ventana pasan cogidos de la mano. Con una sonrisa. Peleándose con las mascarillas y los guantes. Llevan kilos de energía positiva. Van dando ánimo y favoreciendo conversaciones. Orgullosos de sus cachorros y avergonzados con el legado que les hemos dejado. Pero sus hijos se quedarán con el cariño, el apoyo y el ejemplo de responsabilidad y de fuerza que ven todos los días cuando les dan un beso para irse a la cama.
jueves, 30 de abril de 2020
Día 45 Coronavirus
Todos los días me los encuentro. Van al trabajo y lo hacen en un medio de transporte poco contaminante. Esta primavera está siendo especialmente linda y agradable para hacer este tipo de desplazamientos. Seguro que la situación volverá a revertirse y la ley del más fuerte se impondrá. Pero algo habremos ganado. La mascarilla será nuestra compañera, los guantes son viejos conocidos y la crisis económica sacará bicicletas a las calles de nuestra ciudad.
martes, 28 de abril de 2020
Día 44 Coronavirus
Se apoderó de mi un cierto temor. Su mirada amenazante me hizo sentirme muy pequeño. En ese momento una gaviota madrugadora se me acerco. Quería decirme algo pero recelaba de un humano desconocido, enjaulado y con un artefacto peligroso entre sus manos. El aire primaveral aproximaba el inquietante rostro a mi ventana. La situación se estaba haciendo insostenible. Tenía que tomar una decisión en décimas de segundo. Decidí cerrar los ojos y concentrar mi mente en lo que más deseaba VOLAR COMO UNA LARUS ARGENTATUS
lunes, 27 de abril de 2020
Día 43 Coronavirus
Eso de la distancia social, ellas lo entienden muy bien. Son mayores, viven solas y se las apañan como pueden para acabar el día y llegar a final de mes. Me cuentan que las residencias de ancianos están llenas. Que antes del confinamiento sus familias tenían la posibilidad de llevarlos a sus casas y ya podéis imaginar la decisión que tomaron esos queridos hijos. Mis abrazos significan amor, cariño, admiración, pasión, dolor, afecto, comprensión, compromiso, respeto y ternura. Me cuesta pensar cómo expresar todos estos sentimientos a partir de ahora.
Día 42. Coronavirus
Mi ventana se ha llenado de color y de alegría. Desde primera hora he visto algo diferente. Niños y padres responsables. Todos disfrutando de la salida y de un día lluvioso y especial. Patinetes, pelota y bicicletas como protagonistas de la jornada. Me faltaron gritos, carreras y alguna sonrisa más. Pero eso vendrá en los próximos días. Parafraseando al filósofo y pedagogo Tonucci, sería bueno dejar la ciudad a los niños por un día. Si ellos tomasen el mando, seguro que la nave tomaría el rumbo adecuado en una décima de segundo.
domingo, 26 de abril de 2020
Día 41 Coronvirus
Ventanas abiertas en mi ciudad. Abiertas para lo bueno y para lo malo. Compartimos saludos, aplausos, música y encierro. Veo buena gente, personas trabajadoras y responsables. Hay familias que desprenden amor. Niños alegres. Pero me dicen que en otras ventanas hay poca luz y mucha intransigencia. Que se abuchea a los que van en bicicleta al trabajo, que denuncian a los que salen con sus perros a pasear. Y un amigo me ha hablado de un niño con TEA, que tiene que escuchar reproches en cada paseo. Siento repetirme pero hemos de ser más comprensivos con nuestros conciudadanos y sobre todo EVITEMOS JUZGAR A LOS DEMÁS.Bastante tenemos con aguantar nuestra vela.
viernes, 24 de abril de 2020
Día 40 Coronavirus
Ya van 40 días y por fin veo una nota de esperanza. Un cochecito con gemelos y a escasos metros una mamá con su hija de la mano. ¡No me lo podía creer! Mi cámara ha empezado disparar de forma compulsiva. Ellos son el futuro pero no se lo estamos poniendo fácil. Un dato ha rondado por mi cabeza durante todo el día. Dentro de veinte años no seré comestible ningún pez de nuestros mares. Supongo que habrán desaparecido miles de especies en el planeta y seguro que el COVID19 habla dejado paso a otros virus tan perversos como el que nos ocupa. De momento respiremos el aire limpio de nuestras convalecientes ciudades.
Día 39 Coronavirus
El chico de a la imagen lleva en su caja material muy frágil. Le he visto sacar libros, revistas, periódicos, canciones, películas, obras de teatro, cuadros, fotografías, documentales, series de acción y de animales, películas de animación, instrumentos musicales, partituras, libros escolares y alguna cosa más. Imagino que su acompañante tiene la delicada misión de apuntalar todo este descalabro cultural que se nos viene encima. Lo cierto es que todas estas actividades nos están haciendo más llevadero este espantoso confinamiento. De ellas dependen un montón de familias y mi deseo es que vivan confortablemente haciendo lo que más les gusta. En mi banco he podido contemplar la escena que veis y que para este bonito día del libro me parece la más adecuada. Pero no os creáis todo lo que veis, aunque la fotografía esté firmada por el que escribe.
miércoles, 22 de abril de 2020
Día 38 Coronavirus
Mi ventana se ha convertido en un hide que dicen los modernos. Yo lo llamaría un observatorio de aves. Decenas de gaviotas, palomas, pegas, gorriones y hasta un precioso petirrojo vienen a visitarme casi a diario. La primavera avanza de forma inexorable, los árboles empiezan a florecer, y las gaviotas se aparean de forma salvaje. La farola que ilumina la avenida es un posadero magnífico y sin falta de cebarlo, me brinda ese gran momento, al que asisto en silencio y con admiración. La naturaleza es muy sabia y en este momento creo que deberíamos seguir su ejemplo. ¡Menos hablar y más laborar!
lunes, 20 de abril de 2020
Día 37 Coronavirus
He de reconocer que este confinamiento está empezando a pasarme factura. El escenario de mi actividad fotográfica está empezando a cobrar vida. Esa alcantarilla me cuenta cosas. La veo serena, firme y muy desgastada. En ocasiones alegre y otras triste. Muchos días sofocada y otros muy mojada. Los coches la pisotean. Ahora también pasan por encima los peatones, incluso he visto gaviotas sobrevolando y dejando sus destructivos excrementos en el interior(hay foto). Supongo que este pequeño descanso le viene bien. Ha visto accidentes, presenciado disputas y aplaudido reencuentros. Seguirá tranquila una buena temporada y espero que en el futuro tenga una vida mejor. ¡Ya la quiero un poco
Día 36 Coronavirus
Día mundial de la bicicleta y me ha costado un montón de horas hacerme con estas imágenes. Hoy pienso en nosotros, los apasionados de la bicicleta. Seria un domingo perfecto para rodar por la montaña o por las carreteras comarcales que recorren nuestra localidad. Me he confirmado con recorrer las estanterías de mi biblioteca. He acabado releyendo "Mi querida bicicleta" de Miguel Delibes. Un mini libro, casi folleto que para mí tiene un valor sentimental ttemendo. Regalo de un súper ciclista y una persona entrañable y buena. Pero también he viajado en bicicleta de la mano de viejos amigos. Amigos hechos a golpe de pedal y a tragos de cerveza en mi querido Café Gregorio. El móvil y la buena compañía tienen ese poder
domingo, 19 de abril de 2020
Día 35 Coronavirus
hicos pues muy poco que comentar. Que vivimos en la sociedad de la opulencia. Que nuestro mayor problema es coger kilos durante la cuarentena. Que hemos dejado nuestra voluntad en el trastero y nos dedicamos a saquear la nevera compulsivamente. No tenemos sentido de la medida, o a lo mejor es que nos puede el miedo. Lo cierto es que en la mayoría de los hogares hay alimentos cómo para pasar toda la primavera. ¡Un poco de sensatez nos vendría muy bien!
viernes, 17 de abril de 2020
Día 34 Coronavirus
Mientras subo la imagen,estoy escuchando el sonido atronador de un inquietante trueno. Un típico día de primavera con sus claroscuros desde el amanecer. Debemos buscar placeres, entretenimientos, diversiones y pasatiempos para superar este terrible confinamiento. Por suerte el espectáculo de la naturaleza es grandioso y mirar al cielo, de momento es gratis. Me divierto con mi cámara y procuro captar la esencia de lo que me rodea.
jueves, 16 de abril de 2020
Día 33 Coronavirus
También tenemos patios interiores. También tenemos ventanas que miran hacia dentro. Somos personas con muchas aristas. Llevamos mucho tiempo dándole más importancia a lo que tenemos, que a lo que somos. Este es un buen momento para invertir esta curva . Como dice mi amigo el pastor "gastamos mucho dinero en comprar coches, pero no queremos pagar lo que vale un buen cordero". No alimentamos bien nuestro espíritu, no alimentamos la parte más delicada que poseemos. Y en esos patios interiores hoy he visto bonitas flores y mucho trabajo y dignidad. Todo mi respeto y admiración para esos guantes que reposan, después de una dura jornada de trabajo, que no se lamentan y que ya están preparados para iniciar otra dura jornada labora
miércoles, 15 de abril de 2020
Día 32 Coronavirus
Lo que ha sido un amanecer precioso y prometedor, se ha convertido en una mañana inquietante. Los eficientes servicios de limpieza de la ciudad han empezado a desinfectar nuestra avenida. Esas "mochilas" azules (mi abuelo las llamaba sulfatadoras) y esos productos químicos dan un poco de miedo. Parece una tarea complicada desinfectar el planeta tierra con este tipo de prácticas. No podemos tocarnos pero tampoco podemos tocar el timbre, nuestras llaves, los móviles, los pomos de las puertas, los pasamanos, las bolsas de la compra. Menos mal que todavía no está mal visto acariciar a nuestro perro.
martes, 14 de abril de 2020
Día 31 Coronavirus
Se acumulan historias, conversaciones, lectura y canciones a estas horas de la tarde. Pero me quedo con las lágrimas de ese anciano, abandonado a su suerte por falta de respiradores en el hospital de nuestra ciudad. Un respeto para nuestros mayores. Suerte que luego han venido los abrazos virtuales de mis alumnos y sus familias. Necesitamos esos abrazos de la imagen, necesitamos la mirada cómplice de los que nos rodean. Necesitamos sentirnos queridos y querer. Desde mi ventana se ve con tristeza el virus de la soledad. Ancianos cargando con la compra de la semana. ¡Dónde está su familia! Que forma es esa de vivir sus últimos años. Lástima que dejemos para el final lo que verdaderamente importa. Siento envidia de ese abrazo desproporcionado que se dieron después de una conversación disparatada. Los " fuera de la ley" también se merecen algo mejor.
lunes, 13 de abril de 2020
Día 30 Coronavirus
Al trabajo en bicicleta y a hacer las compras en patinete eléctrico. Eso si que es una manera saludable y respetuosa para con nuestro planeta. Si esta "querida" cuarentena suponíamos que nos haría cambiar de forma radical, comportamientos, actitudes y hasta la forma de entender la vida, creo que nos estamos equivocando. Por suerte esto durará todavía una larga temporada y con el sol y el buen tiempo las cosas se ven de otra manera.
Día 29. Coronavirus
Si nos paramos y analizamos la situación desde la distancia, nos damos cuenta de lo esperpéntico del momento. En otros "mundos" pensaríamos que el muchacho de la imagen está a punto de cometer un robo o realizar cualquier otra fechoría. Parece ser que llegará un día en que será obligatoria salir con máscara y guantes a la calle y que tendremos que respetar lo que llaman la distancia social. Si te paras a pensar, es mejor no pararte a pensar
sábado, 11 de abril de 2020
Día 28. Coronavirus
En estos días que corren, el pasaporte para salir de casa es el carrito y los perros. Desde mi ventana observo las interminables idas y venidas de propietarios de perros y los habituales paseos de carritos vacíos, medio llenos y llenos a reventar. Hoy he visto carreras a primera hora para evitar las colas del supermercado y he sentido por un instante cierto temor. Me da la impresión que la lluvia hace más perezosos a los perros o a sus dueños. Y el incomprensible ir y venir de los furgonetas frigoríficas de pescaderias.
viernes, 10 de abril de 2020
Día 27 Coronavirus
Nuestro contacto con el mundo ahora tiene forma de ventana. Tengo la suerte de estar rodeado de personas balsámica. Personas que cuando hablan contigo te miran a los ojos y además lo hacen con una sonrisa. Tengo vecinos que conozco desde hace tiempo y otros que he conocido estas semanas de cuarentena. Desde mi ventana aprecio olores increíbles a la hora de la cena. Ese ajo que tanto me gusta y esos aromas porteños que me hacen salivar de una forma irracional. Afortunadamente hemos cambiado el estresante sonido de los coches por la sutileza del acordeón y la alegría que emanan los altavoces del vecino del portal contiguo. Ahora los psicólogos lo llaman ser RESILIENTE, y como ellos saben mucho de esas cosas, solo nos queda escucharles y seguir sus consejos
jueves, 9 de abril de 2020
Día 26 Coronavirus
Te dejas llevar por lo que ves y aunque mi idea era hablar de la sensibilidad y de otros asuntos, mi cámara me ha llevado a un lugar más oscuro. Esa modesta hilera de pequeñas monedas me lleva al mundo de los que viven en la cuerda floja. Es muy jodido rascarse al bolsillo y más todavía cuando el fondo está ocupado por bonitos recuerdos y falsas esperanzas. Personas que sabiamente no esperan ayudas oficiales y que están seguras de que solamente con esfuerzo personal y grandes sacrificios, podrán salir del agujero. Bonito día de jueves santo para los que comemos bien y tenemos conexión a Netflix.
Día 25 Coronavirus
Se acumulan en mi tarjeta de memoria muchas imágenes. Una ventana al mundo y una escuela de vida de un valor impagable. Estoy haciendo amigos, viviendo vidas ajenas, acompañando a repartidores, descubriendo vecinos, tomando el sol y abriendo el corazón a los más desfavorecidos. Pero hoy me quedo con las ganas de volar y de sentir el aire en la cara. Desde mi ventana hoy se escuchó al cuco cantar, a los perros ladrar y el graznido de las gaviotas peleándose por su comida. Mientras escribo el tenue sol nos invita a salir a la ventana y saludar a los vecinos. Disfrutemos sin prisa de estos pequeños placeres que nos da la vida, que seguramente vendrán días más tristes.
martes, 7 de abril de 2020
Día 24 Coronavirus
Escucho a Nuccio Ordine decir que una cosa hemos aprendido con esta situación "solos no podemos solucionar el problema". Más adelante comenta que esta parada nos viene bien y que el aprendizaje sólo es efectivo cuando se hace despacio y con tranquilidad. Pero salgo a la calle y veo miradas esquivas, abuelos solitarios,vehículos circulando a toda velocidad, las mascarillas a precios desorbitados, trabajadores agotados y para colmo la grúa llevándose coches mal aparcados
lunes, 6 de abril de 2020
Día 23 Coronavirus
Se acumulan las imágenes en mi retina en este sexto día del mes de abril. Caía una lluvia fina al amanecer y la atmósfera que nos invadía me hizo acordarme del "hombre del traje gris". Bajo los paraguas se escondían muchas historias pero me quedo con la que refleja mi diario fotográfico. Papeles y bancos son mala compañía. Y si se suma la edad, el coronavirus y una economía de guerra, el resultado me sale muy triste. Pero también vi paraguas de colores alegres, carritos llenos de comida, guantes azules y muchas personas asomada a las ventanas con ganas de sonreír.
Día 22 Coronavirus
El sonido de las gaviotas invade la avenida cuando el día se despierta. Se han hecho las dueñas de mi barrio. Corretean y se pelean por los restos de comida desperdigados alrededor de los contenedores. Pero desde mi ventana observo una cierta irritación entre los transeúntes. Roces en la cola del súper, reproches desde las ventanas a los transeúntes insolidarios e incluso una discusión entre dos transeúntes que se rozaron al pasar. Tres semanas más para volar, tres semanas que se nos harán largas y en las que deberíamos esforzarnos en sacar lo mejor de nuestro interior.
sábado, 4 de abril de 2020
Dia 21 Coronavirus
Los días pasan, el confinamiento cada día se hace más duro y la primavera llama a la puerta con fuerza. Me despierto con el "Resistiré" de Barón rojo (muy recomendable), sigo con el "Quien nos ha robado el mes de abril" de Sabina y acabo por el "Una de dos" de Aute. La música es algo muy necesario en estos tiempos que corren.Pero cada uno busca su manera de disfrutar en estos momento de aislamiento. El sol es un buen recurso y cada uno lo encuentra en un lugar diferente. El ejercicio físico imprescindible para desterrar los ansiolíticos de nuestras vidas. Y para cultivar la mente hay mil recursos en las redes y en los libros. Lo cierto es que pasan los días, pasan las horas y las ventanas de mi barrio y las calles de la avenida son un cajón de sorpresas.
Día 20 Coronavirus
Con las primeras luces del día llegan ellos. No para de entrar mercancía. Alimentos de primera necesidad y otros que no lo son tanto. Lo cierto es que llevamos para casa bolsas llenas comida y otras cosas. Puede que todavía no nos hayamos dado cuenta que con menos también se puede vivir. Un poco de austeridad nos vendrá bien a nosotros, a nuestras barriga y a nuestro planeta. ¡Os dejo que me voy a comer una onza de chocolate!
jueves, 2 de abril de 2020
Día 19 Coronavirus
Nadie se acuerda hoy de las personas autistas, no de que la literatura infantil puede darnos muchas alegrías En las colas del banco se respira desasosiego. En el locutorio suena más despacito la música. Escucho conversaciones hablando de la falta de liquidez. Estoy en una situación muy jodida. El vagabundo sigue ajeno a lo que está pasando. Los empleados del Carrefour express reparten al acabar la jornada y desinteresadamente la compra a los abuelos. Los vecinos saludan con amabilidad desde sus ventanas. En mi casa reina la armonía. Hoy he visto a dos niños cruzando el paso de peatones. La ciudad sin ruidos es más habitable. Alguien sigue dejando pan para las palomas. Los perros siguen dando alegrías a sus dueños Disfrutemos del momento que esto va muy rápido y está totalmente descontrolado.
Día 18 Coronavirus
Desde mi ventana esas luces acabaron derrotando a las sombras. Pero me quedo con la tierna imagen de los abuelos abrazándose. Lo cierto es que no son de los habituales y por eso me sorprendieron aún más. Tan mayores y tan juntitos. En esas horas de observación mi imaginación se dispara y en ellos veo una vida llena de vaivenes. Y ahora que seguramente están viviendo su momento más dulce, se han llenado de miedo y de dudas. Pero el poder de la mente es muy fuerte y aún más el poder del amor.
miércoles, 1 de abril de 2020
Día 17 Coronavirus
Desde mi ventana me parecía inquietante ver las colas que se formaron delante de la entidad bancaria. Desde mi ventana me parece muy tierno ver a esa señora tan mayor tirando de la compra diaria. Desde mi ventana me pareció ejemplar el comportamiento del anciano de la caja de fresas. Le vi dejar sobre el banco sus fresas para meter en el depósito de reciclaje las pilas usadas. Imagino que estos días su radio estará echando humo. Todo el día encendida para ver como evoluciona esta desconcertante pandemia. Y espero que no se haya enterado del tema de la falta de respiradores, de su escasez y del lamentable protocolo que se sigue cuando la lista de espera está saturada. Nos ha tocado vivir un momento difícil, muy difícil y en ocasiones está sociedad no está a la altura.
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