Un mar de tranquilidad. La humedad del bosque. Colores de otra estación. El delicado sonido del agua deslizándose por las piedras. En la espesura mil voces de aves. El sendero con la tierra casi convertida en barro. Caminar con cuidado para no deslizase hacia el riachuelo. Camino con multiples trampas a base de piedras, agua y surcos. La espesura que hace de la tarde casi la noche. Los silencios que nos permiten encontrarnos con lo ancestral. Las conversaciones que nos llenan de risas y de buenos momentos. Es tiempo de comerse el bosque. Hay que aprovechar los cálidos días de otoño para llenarnos de toda su vida.
Pedales con Memoria: cuando la montaña te devuelve lo que eres Hay rutas que se vuelven especiales. No por los kilómetros ni por el desnivel, sino por lo que te remueven por dentro. Esta nació de algo muy simple: las ganas de volver. Volver a aquella salida a la que Israel creador de Cabañas y Estacas ( ruta de bikepacking por Cantabria) nos invitó en 2024 y que, sin exagerar, nos dejó huella. De esas que no se borran ni aunque pase el tiempo, ni aunque las piernas ya no respondan como antes. Hace un par de meses lancé el anzuelo a unos cuantos amigos. De los de siempre. De los que ya no necesitan presentación. Gente con muchas batallas en las piernas… y aún más historias en la cabeza. Al final nos juntamos diez bocilovers, cada uno de su padre y de su madre, pero con algo muy claro en común: pasión por la montaña y por exprimir la vida desde el sillín todo lo posible… y un poco más, si se tercia. El parque móvil era para echarle un rato: dobles de BTT de última generación...
El otoño y la primavera son las dos estaciones con un aura mística que me encanta. Charlynos.
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