El padre y el niño con sus bicis y en la imagen falta la mamá, que estaba un poco rezagada, pero que pedaleaba con la misma alegría de los demás.
Cuando veo el estilo de estas personas no dejo de suponer lo que puede estar pensando ese niño. Del cúmulo de sensaciones que llegaran a sus terminaciones nerviosas y de lo bien que se tiene que sentir, sentado en ese carrito sin sudor y sin esfuerzo. Recibir el aire en su rostro sin tener problemas de trabajo, de estudio o económicos. ¡Que aproveche, que pronto se le acabará el chollo!
Amanecer y atardecer de un 4 de mayo. Esta es la última pagina del diario de la cuarentena. El aire nos da en la cara mientras nos desplazamos por nuestra cuidad. Disfrutaremos de nuestra reducida cuota de libertad y aprenderemos de lo sufrido, de lo padecido y de lo vivido. La ventana se ha cerrado y el teleobjetivo descansa en la estantería. La tarjeta de memoria está llena y descargaré esos trocitos de vida, poco a poco,en próximas entregas. Ha sido un tiempo difícil, del que hemos aprendido muchas cosas. Este cruce de caminos nos ha enseñado lo mejor de los que por aquí pasaron. Un barrio lleno de inseguridades, cosmopolita, multiracial y muy amable. Se nos han quedado muchas cosas en el tintero pero tenemos buena memoria y el tiempo que nos administran nuestras autoridades, lo utilizaremos para estos menesteres. De momento respiremos el aire limpio que nos ha dejado esta desconcertante pandemia.
Ese comentario tan negativo no es propio del bluetomate que conozco..., ¿estas madurando?? jajaja quiera dios que no!
ResponderEliminarLMI