Ir al contenido principal

¿Qué tocaba este domingo?



Me levante con gana de solucionar dos incognitas. Primero,¿ mi ciclo podría pasar de seis horas de pedaleo?. Segundo¿ sería capaz de pasarme todo un día sin sacar de la mochila el telefono movil? Pues bien al final del día podria contestar que si a las dos preguntas. Cierto es que me resultó más dificil la segunda.
Tenía muchas ganas de retorcer a mi querida Arco Iris de fresa. Ya por semana nos habiamos metido unos buenos repechinos, pero lo de hacer algo de resistencia me apetecia un montón. En mi cabeza mis pensamientos, en mi mochila la camara de fotos y en mis piernas ganas de sentirse impotantes.Sería  una ruta bonita y facil y lo de pasar de seis horas marcaría mi ritmo. Sería una ruta para hacer con tranquilidad, sin prisa pero sin pausa. Curioso es saber que te encontraras con mil historias y mejor todavía es dejar que vayan pasando delante de ti. Puede parecer mucho tiempo pero las horas se pasan con rapidez cuando tu cuerpo esta enganchado al sillin. Al final disfrutamos de un precioso día de otoño y así lo demuestra el color de mi piel. Los mismos lugares al amanecer y al atardecer. El queso, la cecina y el jamón en unas dunas que ya no existen. El subir por aquel camino que se te resistia. La facilidad con que tomamos aquella trialera. Los rumanos de pesca. La productora que rodaba una pelicula. El helado de HH y un par de anecdotas que me da verguenza contar.
Mi movil en el fondo de la mochila. Fue duro, casi me rindo en el momento de la comida pero al final se quedó en su funda durante todo el domingo.
 Si que resulto una verdadera microaventura .

Comentarios

  1. Últimamente te noto muy crecidito, no se a que se debe pero estas hecho un chaval!, jaja

    ResponderEliminar
  2. Gracias anónimo pero creo que con lis años me crece la imaginación y las ganas de subir montañas

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Entradas populares de este blog

Fin de Cuarentena

Amanecer y atardecer de un 4 de mayo. Esta es la última pagina del diario de la cuarentena. El aire nos da en la cara mientras nos desplazamos por nuestra cuidad. Disfrutaremos de nuestra reducida cuota de libertad y aprenderemos de lo sufrido, de lo padecido y de lo vivido. La ventana se ha cerrado y el teleobjetivo descansa en la estantería. La tarjeta de memoria está llena y descargaré esos trocitos de vida, poco a poco,en próximas entregas. Ha sido un tiempo difícil, del que hemos aprendido muchas cosas. Este cruce de caminos nos ha enseñado lo mejor de los que por aquí pasaron. Un barrio lleno de inseguridades, cosmopolita, multiracial y muy amable. Se nos han quedado muchas cosas en el tintero pero tenemos buena memoria y el tiempo que nos administran nuestras autoridades, lo utilizaremos para estos menesteres. De momento respiremos el aire limpio que nos ha dejado esta desconcertante pandemia.
 VOLVEMOS, AHORA CON MÁS EXPERIENCIA PERO CON LAS MISMAS GANAS Después de tanto tiempo, algo se ha despertado. Vuelve esa necesidad de escribir con calma, de alargar las frases para aclarar las ideas, de darles espacio para respirar. Y, sin darme cuenta, me veo retomando aquel bloq que nació en 2008 y que solo la pandemia consiguió detener. Cuando miro atrás, descubro que aquí guardo una parte importante de mi historia: mis inquietudes, mis viajes, mis rutinas, mis descubrimientos. Escribir era una forma de entenderme y, al mismo tiempo, de divertirme. Ahora, al releerlo, me invade una mezcla de orgullo y añoranza. Por eso regreso. Porque me apetece. Porque me suma. Y porque ciertas cosas, cuando vuelven a picar, es mejor no dejarlas pasar. Aquí empieza otra etapa, con la misma ilusión de siempre y con más ganas de contar que nunca. Y, claro, entre medias han pasado muchas cosas. Más de una bicicleta, más amores, más formas de mirar el mundo. También una manera distinta de viajar. ...

Ruta en bicicleta Oviedo, Gijón

Ruta en bicicleta Oviedo – Gijón 7 de febrero de 2026 Ruta lineal en bicicleta desde Oviedo hasta Gijón. 47 km y 800 m de desnivel positivo.  Crónica detallada y ficha técnica. Un espectacular día de febrero en el que decidimos hacer una salida tranquila uniendo la capital del Principado con nuestra ciudad. Para ello, nos desplazamos en tren de cercanías a primera hora de la mañana. Un viaje relajado, no exento de traqueteo, en el que el comentario general fue lo mucho que nos gusta este medio de transporte y lo poco que, una vez más, lo están cuidando nuestros queridos políticos. La mañana amaneció fría, rondando los 6 ºC, pero con el paso de las horas la temperatura fue subiendo hasta unos más que bienvenidos 13–14 ºC. La salida es muy cómoda gracias a un carril bici bien acondicionado que, partiendo del Palacio de los Deportes, en el barrio de La Tenderina, nos lleva sin dificultad hasta Rubín y La Monxina. Abandonamos esta vía al cruzar el río Nora, donde una serie de enlaces n...