En esto del ciclismo lo del mestizaje es algo normal. En las salidas de fin de semana es frecuente que nos infiltremos en grupos a los que somos ajenos. Cada grupo tiene sus horarios y sus lugares de quedada. Lo de las rutas y su duración también es un elemento que nos diferencia. Es muy habitual es que la pertenencia al grupo se demuestre con un determinado tipo de indumentaria.Vestimenta con colores y dibujos que solamente los llevan tus compañeros de rutas.
Este fin de semana, junto a un buen amigo, nos unimos a un grupo bastante eclíptico. Más de un pro, carreteros que en esta época del año se empiezan a relajar, un viajero de largo recorrido, un par de tipos con unas piernas que metían miedo y el que os cuanta la historia.
Lo que se habló en el hoyo 18 fue hacer una salida tranquila y entre risas. Y lo que sucedió fue todo lo contrario. Los primeros kilómetros fuimos a un ritmo elevado. Las primeras cuestas hicieron que mi respiración y mis pulsaciones subieron rapidisimanente. ¡Bendito pinchazo! Paramos para reparar y eso me da tiempo de recuperar. A toda prisa saco mi teléfono para hacer una foto y volvemos a acelerar el pedaleo. Me llevan a gancho la primera mitad del día. Me limito a respirar y a seguir al grupo. Voy a ganchu. Encontramos a tres amigos y eso nos ralentiza la marcha. Siempre encuentras conocidos haciendo los circuitos típicos.
Al final las aguas vuelven a su cauce y lo dicho se convierte en lo hecho. La vuelta se hace tranquila. Vamos emparejándonos y conversando sobre lo que nos une. Se levanta la voz y nos reímos todos. Proponemos o comentamos las próximas rutas y las fechas de las marchas organizadas de los meses venideros. Hablamos de nuestras bicicletas y de sus cualidades. Seguimos discutiendo sobre la 26 o 29 pulgadas de nuestras trotonas etc.
Pedales con Memoria: cuando la montaña te devuelve lo que eres Hay rutas que se vuelven especiales. No por los kilómetros ni por el desnivel, sino por lo que te remueven por dentro. Esta nació de algo muy simple: las ganas de volver. Volver a aquella salida a la que Israel creador de Cabañas y Estacas ( ruta de bikepacking por Cantabria) nos invitó en 2024 y que, sin exagerar, nos dejó huella. De esas que no se borran ni aunque pase el tiempo, ni aunque las piernas ya no respondan como antes. Hace un par de meses lancé el anzuelo a unos cuantos amigos. De los de siempre. De los que ya no necesitan presentación. Gente con muchas batallas en las piernas… y aún más historias en la cabeza. Al final nos juntamos diez bocilovers, cada uno de su padre y de su madre, pero con algo muy claro en común: pasión por la montaña y por exprimir la vida desde el sillín todo lo posible… y un poco más, si se tercia. El parque móvil era para echarle un rato: dobles de BTT de última generación...
Creía que lo de los romanos era porque habías estado en Carabanzo.
ResponderEliminarSobre la 26 o la 29, casi te digo que 27'5, salvo que midas 1'95 como nuestro común amigo Alejandro Junquera, al que su nueva Specialized de 29 y talla XXL le sienta como un guante. Su bici tiene la misma armonía que nuestras 26 en la talla L.
Saludos.