Aquella piscina abandonada estaba llena de mensajes. Nosotros tuvimos el tiempo necesario para pisar sus suelo y nadar entre palabras bonitas y múltiples chapuzones obsoletos. La luz del atardecer nos acompañaba y simplemente disfrutamos el instante en la mejor compañía posible.
¡Qué poético! Me gusta, estás en un buen momento.
ResponderEliminarY lo sabessssssssssssssssssssssssssssssss
ResponderEliminar