Al atardecer nos acercábamos al embalse de Valdemurio. Sería la imagen del día. En el cielo las nubes amenazaban tormenta. En nuestras piernas pocos kilómetros pero muy bien hechos. Cuando mi compañero se paseaba por el puente, ya deseaba enseñarte esta imagen. Luego vendría Aciera, Barzana y al día siguiente el Parque Natural de Las Ubiñas y la Mesa. Pero el hilo conductor de todo el fin de semana sería la tranquilidad y el sentimiento Zen de mi querida bicicleta y la de mi compañero. Sin muchas pretensiones, sin muchos desniveles pero al final ha resultado un viaje precioso. El color de los hayedos nos ha llegado al corazón y como lo tenemos muy tranquilo hemos dejado que sus colores inundasen hasta lo más profundo.

Sentidos y zen, zentir la vida, palpitar con lo bello. Abrazos desde el rio
ResponderEliminarEl que escribe se siente afortunado de llevar al lado a alguien con tanta sensibilidad y buen ojo, es una foto de revista de viajes. Gracias.
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