Era su primera salida a picos. Mi querida Zen se encontró con algo muy serio. Todo a lo grande. Y ha respondido a la perfección. Mis piernas algo tendrán que decir pero lo cierto es que formamos un buen equipo. Yo la cuido ,ella me lleva y al final todos contentos. La geometria me va a la perfección, y sus prestaciones son suficientes para mis necesidades. Tengo que reconocer que los consejos del equipo de MMR han sido totalmente acertados. Manolo y Chechu lo clavaron. La 27.5 es la que tenia que ser y lo de Zen me lo quedo por muchas cosa.
Amanecer y atardecer de un 4 de mayo. Esta es la última pagina del diario de la cuarentena. El aire nos da en la cara mientras nos desplazamos por nuestra cuidad. Disfrutaremos de nuestra reducida cuota de libertad y aprenderemos de lo sufrido, de lo padecido y de lo vivido. La ventana se ha cerrado y el teleobjetivo descansa en la estantería. La tarjeta de memoria está llena y descargaré esos trocitos de vida, poco a poco,en próximas entregas. Ha sido un tiempo difícil, del que hemos aprendido muchas cosas. Este cruce de caminos nos ha enseñado lo mejor de los que por aquí pasaron. Un barrio lleno de inseguridades, cosmopolita, multiracial y muy amable. Se nos han quedado muchas cosas en el tintero pero tenemos buena memoria y el tiempo que nos administran nuestras autoridades, lo utilizaremos para estos menesteres. De momento respiremos el aire limpio que nos ha dejado esta desconcertante pandemia.

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