Una mañana cualquiera paseando por los alrededores del Vízcares y de repente parece que se va a estropear todo. El helicóptero dado vueltas para localizar a la accidentada. quedan pocas horas de luz y el helicóptero sigue dando vueltas para localizarla. Una placa de hielo, una mala pisada o un momento tonto y un día de diversión se convierte en una verdadera tortura. otra vez más nos sentimos felices por volver a casa. Seguimos pensando en la chica, en el helicóptero y en volver a renovar la licencia federativa.
Amanecer y atardecer de un 4 de mayo. Esta es la última pagina del diario de la cuarentena. El aire nos da en la cara mientras nos desplazamos por nuestra cuidad. Disfrutaremos de nuestra reducida cuota de libertad y aprenderemos de lo sufrido, de lo padecido y de lo vivido. La ventana se ha cerrado y el teleobjetivo descansa en la estantería. La tarjeta de memoria está llena y descargaré esos trocitos de vida, poco a poco,en próximas entregas. Ha sido un tiempo difícil, del que hemos aprendido muchas cosas. Este cruce de caminos nos ha enseñado lo mejor de los que por aquí pasaron. Un barrio lleno de inseguridades, cosmopolita, multiracial y muy amable. Se nos han quedado muchas cosas en el tintero pero tenemos buena memoria y el tiempo que nos administran nuestras autoridades, lo utilizaremos para estos menesteres. De momento respiremos el aire limpio que nos ha dejado esta desconcertante pandemia.
...lo mejor es poder volver a casa...contigo.
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