De todos es sabido que para ir a la montaña hay que ir bien equipado. Pues el que escribe parece que todavía no lo sabe. Lo cierto es que me dejé sorprender por la climatología. Y el uno de noviembre a más de 1700mts pasé más frío del que podéis imaginar. Pero por fortuna tomamos las decisiones adecuadas. La primera fue iniciar la ruta, a pesar de que la bandera estaba más tiesa que... La segunda fue acortar el recorrido y dejarla en unos pírricos 22 km, pero que kilómetros. La tercera fue detenernos en el refugio del Meicín a compartir caldo y tortillas. Entre medias un amigo me dejo unos guantes que me parecieron una suerte, resistíamos el empuje de vientos de más de 80 kmts , planificamos un rutón de escándalo para el próximo año y sorprendernos con la presencia de un fiambre de mucho calado. Y todo regado con unos colores de otoño de verdaderamente delirantes.
Amanecer y atardecer de un 4 de mayo. Esta es la última pagina del diario de la cuarentena. El aire nos da en la cara mientras nos desplazamos por nuestra cuidad. Disfrutaremos de nuestra reducida cuota de libertad y aprenderemos de lo sufrido, de lo padecido y de lo vivido. La ventana se ha cerrado y el teleobjetivo descansa en la estantería. La tarjeta de memoria está llena y descargaré esos trocitos de vida, poco a poco,en próximas entregas. Ha sido un tiempo difícil, del que hemos aprendido muchas cosas. Este cruce de caminos nos ha enseñado lo mejor de los que por aquí pasaron. Un barrio lleno de inseguridades, cosmopolita, multiracial y muy amable. Se nos han quedado muchas cosas en el tintero pero tenemos buena memoria y el tiempo que nos administran nuestras autoridades, lo utilizaremos para estos menesteres. De momento respiremos el aire limpio que nos ha dejado esta desconcertante pandemia.
Otra rutita guapa sacada de la chistera y que había que estar allí para contarla.
ResponderEliminarCharlynos.