Nos manejamos mejor por caminos, sendas y trochas, pero hoy quiero reivindicar las tranquilas ascensiones por carreteras secundarias.No es la primera vez que subimos La Cubilla con nuestras trotonas. Pero lo del sábado tenia otras dimensiones. Un verde intenso y una llovizna tranquila. Un viento que según íbamos ascendiendo subía de intensidad, hasta el punto de darnos un susto importante. Una conversación tranquila mientras observámos nuestro entorno con admiración. La incertidumbre de una climatología adversa y la facilidad de un ascenso cómodo. La Mesa y la Texa observandolo todo.Y al llegar a la portilla el convencimiento de que hacer subidas por carreteras secundarias nos sienta bien.
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