Unas cañas frías después de una calurosa ascensión. Pero en un momento dado descubrimos el único punto con cobertura en todo el puerto y rápidamente se disparan las alarmas. Toca hacer las llamadas de rigor, enviar los detalles a las redes sociales y esperar sencilla mente a que nuestros amigos nos contesten. ¡Cuánto han cambiado as cosas! ¡Qué gran avance en las comunicaciones! Pero la esencia de nuestros viajes sigue siendo la misma y eso que nuestros móviles de este año no se parecerán en nada a los de la siguiente ruta..
Amanecer y atardecer de un 4 de mayo. Esta es la última pagina del diario de la cuarentena. El aire nos da en la cara mientras nos desplazamos por nuestra cuidad. Disfrutaremos de nuestra reducida cuota de libertad y aprenderemos de lo sufrido, de lo padecido y de lo vivido. La ventana se ha cerrado y el teleobjetivo descansa en la estantería. La tarjeta de memoria está llena y descargaré esos trocitos de vida, poco a poco,en próximas entregas. Ha sido un tiempo difícil, del que hemos aprendido muchas cosas. Este cruce de caminos nos ha enseñado lo mejor de los que por aquí pasaron. Un barrio lleno de inseguridades, cosmopolita, multiracial y muy amable. Se nos han quedado muchas cosas en el tintero pero tenemos buena memoria y el tiempo que nos administran nuestras autoridades, lo utilizaremos para estos menesteres. De momento respiremos el aire limpio que nos ha dejado esta desconcertante pandemia.

Comentarios
Publicar un comentario