Salimos corriendo de nuestro trabajo. ¡Por fin ha llegado la primavera! Buscamos un lugar bonito para acabar la jornada. La lluvia se ha transformado en cielo azul, aire cálido y viento en calma.Nuestro destino era un lugar más bien solitario. Parejas estrujando su amor y algún caminante atrevido querían ser testigos del momento. Para rematar la escena un color de mar que pocas veces se encuentra. Las justas cuestas que nos hicieron sentirnos fuertes y nos dejaron un pequeño agujero que luego taparíamos con una deliciosa lasaña de espinacas.
No hay comentarios:
Publicar un comentario