La sonrisa seguía puesta y parecía que había pasado un año en aquel pequeño instante. El me dijo que ya que teníamos entre los burritos al campeón de Asturias de ciclocros 2012 en la categoría Elite, tendríamos que buscar un motivo para dar una medalla de campeón a cada uno de nuestros amigos. Solamente tuvimos que mirar con otra mirada a nuestros amigos, desde el cariño encontramos un motivo y una cualidad única en cada uno de ellos y nos hinchamos a repartir medallas, todas brillantes, todas de oro y todas más que merecidas. Ahora sabrás cuando te mires al pecho por que luces ese medallón grande y pesado en tu pecho.
Amanecer y atardecer de un 4 de mayo. Esta es la última pagina del diario de la cuarentena. El aire nos da en la cara mientras nos desplazamos por nuestra cuidad. Disfrutaremos de nuestra reducida cuota de libertad y aprenderemos de lo sufrido, de lo padecido y de lo vivido. La ventana se ha cerrado y el teleobjetivo descansa en la estantería. La tarjeta de memoria está llena y descargaré esos trocitos de vida, poco a poco,en próximas entregas. Ha sido un tiempo difícil, del que hemos aprendido muchas cosas. Este cruce de caminos nos ha enseñado lo mejor de los que por aquí pasaron. Un barrio lleno de inseguridades, cosmopolita, multiracial y muy amable. Se nos han quedado muchas cosas en el tintero pero tenemos buena memoria y el tiempo que nos administran nuestras autoridades, lo utilizaremos para estos menesteres. De momento respiremos el aire limpio que nos ha dejado esta desconcertante pandemia.
Comentarios
Publicar un comentario