viernes, 9 de diciembre de 2011

Baños de barro en Las Vegas







No era un mal día para tomarse un buen baño de barro. Lo cierto es que el barro de Pedreu, Las Vegas y del concejo de Yernes y Tameza le sentó muy bien a todo mi cuerpo. Hoy mis pies son más suaves, mis carnes me recuerdan en forma de hematoma que en ocasiones el barro es como la mantequilla y en general mi cuerpo dolorido se reconforta de lo acontecido la mañana del jueves. He de reconocer que me sentí como esos burritos que disfrutan revolcandose en los prados y que hacía mucho tiempo que no encontraba un terreno que molestase tanto a mi Linda Pulgosa.Pero mi corazón estaba alegre, los vientos me eran favorables y de eso ya me había dado cuenta incluso antes de que amaneciese. Pero ayer quería seguir el tratamiento completo y eso pasaba por añadir agua a mi cuerpo. Una llamada muy oportuna llenó de flores mi cabeza y mas tarde me recuerda que la felicidad completa pasa por pegarme un SPA reparador. Aunque la compañía no era la deseada, se portó y estuvo más que a la altura. Siempre me gustaron las personas con las uñas arregladas y este era el caso. Unas risas, un ojo de cristal , sueños compartidos y una penosa confusión hicieron de la salud por agua un broche perfecto a un maravilloso día de final de otoño.

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