miércoles, 14 de septiembre de 2016

Bonita manera de acabar esa historia.

Cuatro helados para finalizar una bonita relación. Pocas horas pedaleando es su compañía. Un par de maños duros como las piedras. Me llevaron " a gancho" una bonita jornada de ciclismo. Compartimos una pésima comida al final del camino. Y  a pesar de todo  nos quedó un buen sabor de boca
Pero son de ese tipo de personas que al mirarlos a los ojos sabes que hay buena sintonia. Risas sobre  las bicis, risas en la despedida y risas paseando por la ciudad.
No es fácil que nos volvamos a ver, pero quién sabe. Los caminos del señor son imprevisibles. Seguimos conectados por este tesoro que es internet.
Para personas como nosotros, tomar un buen helado y dar un paseo por Santiago de Compostela, como colofón final es todo un lujo. Las conversaciones se fueron desvaneciendo para acabar con una foto y un intenso abrazo que todavía sentimos en nuestro cuerpo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario