Con todo el día por delante empezamos a calentar nuestros músculos. Nuestro primer objetivo será llegar al Casetón de Andara( 1.742 mts). La niebla nos empieza a rodear y se crea una atmosfera muy bonita. Más tarde un arco iris nos vistitará y mucho más tarde el sol ya no nos abandonara.
En esos primeros momentos y cuando te quedan mil batallas por vivir pasan muchas cosas por tu cabeza. Sabes que es una ruta muy dura y muy exigente. Sabes que no eres demasiado fuerte pero también sabes que controlas bien tu cabeza. Decides dosificar un poco en esas duras subidas que no te resultan nuevas. La caliza del camino no piensa ponértelo fácil, ni subiendo ni bajando.
Por suerte el grupo es inteligente y decide hacer la travesía en equipo. Vas en cola y vas observando a tus compañeros. Al final conoces sus destrezas encima de la bici y ves con claridad sus fortalezas. Todos vamos sumando, todos vamos desgastandonos. Otra subida, un nuevo bosque, un descenso vertiginoso de cemento, otro bosque, más piedra, roderas de tractores, piedra suelta con malas intenciones. Todo eso que al final te hace mejor