Ir al contenido principal

33 vidas apartadas por un día

Todos con una vida diferentes. Todos con sus problemas personales. Todos con sus expectativas vitales. Todos con su diferente carga emocional. Pero por una horas dejamos aparcadas esas cosas y nos unimos para cumplir con un ritual anual. Será una micro aventura especial. El vestirnos de ciclistas nos hace ver las cosas de otra manera. ¡Algo tendrá que ver el llevar ese coulotte tan ceñido a nuestras partes nobles!
Este año he recorrido los 85 km de unen Gijón con Covadonga con un grupo de aguerridos ciclistas con ganas de juerga y necesidad de demostrar su buen estado de forma a sus compañeros de salida semanal. Pero un día encima de la bicicleta da para mucho más, sobretodo si por el medio hay un buen menú de comida y al final una birra y unos pasteles. He tenido el privilegio de llegar a Covadonga de la mano de un novato con un espíritu encomiable, compartir conversación con amigos entrañables, escuchar ejemplos de superación ante graves enfermedades que han hecho que mi corazón se encogiese. Me he reído viendo a veteranos ciclistas llenos de energía y con unos músculos muy respetables. He compartido alientos y jadeos en las fuertes subidas que hemos hecho a un ritmo bastante serio. He redescubierto a un macho alfa que con sus cualidades humanas y deportivas ha cohesionado un grupo humano y deportivo importante. He tenido que sacar lo mejor de mi mismo para que el tipo del coche escoba no me dejase fuera de combate. Un grupo en el que hemos pedaleado a una velocidad importante pero en todo momento se ha respetado el ritmo de los que escuchaban otro sonido de tambor. Y mi increíble arco iris de fresa ha compartido momentos con unas monturas muy, muy serias. Por todo eso y por alguna que otra cosa he de estar muy agradecido de poder contar con un grupo como el de los repechinos que me demuestra que casi son tan especiales como mi grupo de Pelayo

Comentarios

  1. Ha sido un lujo y un orgullo para los repechinos y en concreto para mi, poder compartir todas estas cosas que cuentas en esta entrada.
    El Vikingo de Cimavilla

    ResponderEliminar
  2. aunque yo no este en esa foto pero doy fe de que fui ,tambien un placer jose ya lo sabes,lo de coche escoba o bici escoba....Barrancas.

    ResponderEliminar
  3. Seve / willy29/7/13 19:30

    ¿ Que tuviste que sacar lo mejor de ti? No seas modesto, que nos traias con la lengua fuera en cuanto nos poníamos a tu rueda.
    Y el placer ha sido nuestro al compartir estas pedaladas contigo.

    ResponderEliminar
  4. INCREIBLE experiencia, impresionante componente humano, alucinante poderío físico de los de mas edad en contra de toda lógica (y que humor y salero, yo quiero ser así dentro de unos pocos años), afortunado el día en su climatología y vikinga la coordinación del evento en el que solo nos ha tocado disfrutar durante toda la jornada.
    Charlynos.

    ResponderEliminar
  5. Desde la perspectiva que un "novato" ha ido viendo casi siempre a cola de pelotón y con algo de dolor en las piernas todavía, comparto tu visión de este fantástico día. Muchas Felicidades y muchas gracias por una jornada inolvidable.
    Angel Motores

    ResponderEliminar
  6. He sido yo, José, el que ha llegado de tu mano al patio de la basílica de Covadonga, soy por tanto quien tiene que arrogarse ese privilegio. Gracias por haber tenido ese detalle.

    El novato mayor, no tiene más remedio que discrepar -sin acritud- con el novato más joven, respecto a quién estuvo más tiempo rondado en cola del pelotón, y aquí si que no hay discusión q valga: He sido yo y. Oscar, Alberto, gracias por estar ahí, en los momentos cansinos del trayecto siempre he encontrado un apoyo - bendito apoyo- en la rueda trasera de vuestra montura.

    ¡GRACIAAS, REPECHINOS!

    Saludos

    Joaquín

    P/D. Jose, si por casualidad te encuentras con Alfonso, que ejerció de guia de los Pelayos en la XX Vuelta al Concejo, dale recuerdos del participante que lucía el dorsal Nº8, que habiendo roto la patilla del cambio,y viéndome deambular como alma en pena por la senda (haciéndo un andariegu si futuro alguno), sin pensárselo dos veces me echó las dos manos al cuello - digo al tronchacadenas- y en un tris trás me dejó solucionado el problema (acortar la cadena) que me permitió seguir pedaleando hasta llegar casa.
    Ni se sabes lo que hubiera tardado yo en realizar tan sencilla operación.

    ¡Gracias, Alfonso!


    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Entradas populares de este blog

Fin de Cuarentena

Amanecer y atardecer de un 4 de mayo. Esta es la última pagina del diario de la cuarentena. El aire nos da en la cara mientras nos desplazamos por nuestra cuidad. Disfrutaremos de nuestra reducida cuota de libertad y aprenderemos de lo sufrido, de lo padecido y de lo vivido. La ventana se ha cerrado y el teleobjetivo descansa en la estantería. La tarjeta de memoria está llena y descargaré esos trocitos de vida, poco a poco,en próximas entregas. Ha sido un tiempo difícil, del que hemos aprendido muchas cosas. Este cruce de caminos nos ha enseñado lo mejor de los que por aquí pasaron. Un barrio lleno de inseguridades, cosmopolita, multiracial y muy amable. Se nos han quedado muchas cosas en el tintero pero tenemos buena memoria y el tiempo que nos administran nuestras autoridades, lo utilizaremos para estos menesteres. De momento respiremos el aire limpio que nos ha dejado esta desconcertante pandemia.
 VOLVEMOS, AHORA CON MÁS EXPERIENCIA PERO CON LAS MISMAS GANAS Después de tanto tiempo, algo se ha despertado. Vuelve esa necesidad de escribir con calma, de alargar las frases para aclarar las ideas, de darles espacio para respirar. Y, sin darme cuenta, me veo retomando aquel bloq que nació en 2008 y que solo la pandemia consiguió detener. Cuando miro atrás, descubro que aquí guardo una parte importante de mi historia: mis inquietudes, mis viajes, mis rutinas, mis descubrimientos. Escribir era una forma de entenderme y, al mismo tiempo, de divertirme. Ahora, al releerlo, me invade una mezcla de orgullo y añoranza. Por eso regreso. Porque me apetece. Porque me suma. Y porque ciertas cosas, cuando vuelven a picar, es mejor no dejarlas pasar. Aquí empieza otra etapa, con la misma ilusión de siempre y con más ganas de contar que nunca. Y, claro, entre medias han pasado muchas cosas. Más de una bicicleta, más amores, más formas de mirar el mundo. También una manera distinta de viajar. ...

Weekwed en Cantabria. Territorio Cabañas & Estacas

Pedales con Memoria: cuando la montaña te devuelve lo que eres Hay rutas que se vuelven especiales. No por los kilómetros ni por el desnivel, sino por lo que te remueven por dentro. Esta nació de algo muy simple: las ganas de volver. Volver a aquella salida a la que Israel creador de Cabañas y Estacas  ( ruta de bikepacking por Cantabria) nos invitó en 2024 y que, sin exagerar, nos dejó huella. De esas que no se borran ni aunque pase el tiempo, ni aunque las piernas ya no respondan como antes. Hace un par de meses lancé el anzuelo a unos cuantos amigos. De los de siempre. De los que ya no necesitan presentación. Gente con muchas batallas en las piernas… y aún más historias en la cabeza. Al final nos juntamos diez bocilovers, cada uno de su padre y de su madre, pero con algo muy claro en común: pasión por la montaña y por exprimir la vida desde el sillín todo lo posible… y un poco más, si se tercia.   El parque móvil era para echarle un rato: dobles de BTT de última generación...