Como es esto de moverse en tándem. Hacía tiempo que estaba recluido en sus aposentos y por fin con el sol y el buen tiempo ha salido del garaje. He cambiado de fogonero y de eso va este post. Viajar en tándem es mucho más que juntarse dos personas a pedalear. Dos horas han sido suficientes para que capitán y fogonero se pudiesen entender sin apenas hablar. Los primeros momentos son de una gran inseguridad. ¡Como cuesta ponerlo a funcionar! Dos cuerpos des coordinados que no se ponen de acuerdo, un pedalear cuadrado en el que en vez de sumar se pierde la energía por todas partes, una falta de armonía al tomar las curvas y esos tirones bruscos en las piernas. No es necesario decir que se aprecia la falta de seguridad en el compañero que te lleva o en el compañero que te sigue. Pero eso entre hábiles y buenos compañeros enseguida se supera. Tras dos o tres ensayos de parada y arranque y buscando el "truco" que más nos gusta, es pan comido. Nos atrevimos a bajar a la ciudad y recorrerlas sendas llenas de viandantes. Nos atrevimos con toda la civilización que genera el paseo de nuestra playa.Tras la primera hora llegó el momento de disfrutar. Pedalear redondo, trazadas aceptables y una suma de muchas cosas. Pasear en tándem te permite ir hablando con tu compañero, te permite disfrutar aunque el nivel físico sea muy diferente y sobre todo te permite profundizar en el conocimiento de tu compañero de una forma muy sutil.
Pedales con Memoria: cuando la montaña te devuelve lo que eres Hay rutas que se vuelven especiales. No por los kilómetros ni por el desnivel, sino por lo que te remueven por dentro. Esta nació de algo muy simple: las ganas de volver. Volver a aquella salida a la que Israel creador de Cabañas y Estacas ( ruta de bikepacking por Cantabria) nos invitó en 2024 y que, sin exagerar, nos dejó huella. De esas que no se borran ni aunque pase el tiempo, ni aunque las piernas ya no respondan como antes. Hace un par de meses lancé el anzuelo a unos cuantos amigos. De los de siempre. De los que ya no necesitan presentación. Gente con muchas batallas en las piernas… y aún más historias en la cabeza. Al final nos juntamos diez bocilovers, cada uno de su padre y de su madre, pero con algo muy claro en común: pasión por la montaña y por exprimir la vida desde el sillín todo lo posible… y un poco más, si se tercia. El parque móvil era para echarle un rato: dobles de BTT de última generación...
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