Todo el día en un lugar llamado vértigo. Las balas silbando a mi alrededor. Aquello si que era una jungla. La oscuridad no estaba fuera, la oscuridad estaba en sus corazones. Por suerte la mente es todo lo fuerte que tu quieras. Los golpes querían ser fuertes pero al final el sonido de aquellos pajarillos llenaba el jardín de color.Y como en la canción apareció el color carmesí se instaló en mi cuello. Al finalizar el día solamente quedaba una sinfonía hecha con las manos de los que me dan algo.
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