Amanecer y atardecer de un 4 de mayo. Esta es la última pagina del diario de la cuarentena. El aire nos da en la cara mientras nos desplazamos por nuestra cuidad. Disfrutaremos de nuestra reducida cuota de libertad y aprenderemos de lo sufrido, de lo padecido y de lo vivido. La ventana se ha cerrado y el teleobjetivo descansa en la estantería. La tarjeta de memoria está llena y descargaré esos trocitos de vida, poco a poco,en próximas entregas. Ha sido un tiempo difícil, del que hemos aprendido muchas cosas. Este cruce de caminos nos ha enseñado lo mejor de los que por aquí pasaron. Un barrio lleno de inseguridades, cosmopolita, multiracial y muy amable. Se nos han quedado muchas cosas en el tintero pero tenemos buena memoria y el tiempo que nos administran nuestras autoridades, lo utilizaremos para estos menesteres. De momento respiremos el aire limpio que nos ha dejado esta desconcertante pandemia.
Como único objetivo, dejar testimonio de lo que suena a nuestro alrededor
Qué difícil es pedir perdón y reconocer los errores! Un brindis por los Reyes Magos de Oriente. Y por la buena gente. mc
ResponderEliminarLos cabreos hacen que en caliente se digan cosas que luego acabas sintiendo para el resto de tus días. Una rectificación a a tiempo sellada con un abrazo sincero es el santo remedio para curar las heridas entre amigos.
ResponderEliminarA ver si entiendo bien. Has metido la pata y pides perdón, pero nos das pocos datos para poder juzgarte con conocimiento de causa. Es imposible que la historia sea como la cuentas. No te martirices y escucha alguna de mis canciones. EL HOMBRE DEL TRAJE GRIS TIRANDO A AZUL
ResponderEliminar