No paro de hablar.
Me convierto en una especie de pulpo que no deja de sobar.
Digo muchas tonterías.
Me gusta escuchar mis canciones favoritas.
Me da por comer chocolate u otros tipos de dulces.
Me acaricio las plantas de los pies.
Bebo té por litros.
Me vuelvo inquieto y no paro sentado en ningún sitio.
No paro de acariciarme la cara.
Ojalá pases mucho tiempo acariciándote la planta de los pies y bebiendo té.
ResponderEliminarYo monto en bicicleta... ¿o es al revés? ;) Bonita casa nueva guapo! Un abrazo desde Tailandia
ResponderEliminar