miércoles, 5 de mayo de 2010

Precaución, mina abandonada


Cuando vi el cartel "Zona minera abandonada, precaución" mi sensación fue de tranquilidad , emoción, confianza e incertidumbre. He de confesar que en situaciones complicada suelo reaccionar con sangre fría y responsabilidad, y estoy hablando también de situaciones emocionales y personales.
En aquel momento me sentía muy a gusto y con unas ganas tremendas de colarme por aquel insignificante agujero. Me sentía muy bien arropado y tenia la certeza de que cualquier situación difícil, la harían fácil mis compañeros.
Me divertía tremendamente eso de colarme en un sitio prohibido.Tener que hablar en voz baja y ocultarnos entre los matorrales para no ser descubiertos. Teníamos por delante un paseo de 19 km por túneles en un par de minas abandonadas y un paseo prometedor por una cueva con una bóveda grandiosa.
No era la primera vez que bajaba a una mina. En otra ocasión había bajado a una mina moderna y en funcionamiento y mi sensación había sido la de pasear por un lugar tranquilo y con cierta seguridad.
Lo cierto es que veía dentro a mis compañeros y quería estar ya dentro. Me colé en cuanto pude y ciertamente desde el otro lado se veía todo diferente. Me lié a disparar mi querida cámara para inmortalizar, a mi entender, un momento importante en la vida de mis compañeros.


1 comentario:

  1. Anónimo5/5/10 19:38

    Colarse a hurtadillas en sitios prometedores y oscuros, suele ser de lo más divertido...
    Seguro que repites.

    ResponderEliminar