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Sentarse a escuchar



20 sonrisas y 40 ojitos hacen que los sábados no pueda salir con mi querida Linda Pulgosa y mis amigos de aventuras. Pero como la vida no se acaba en las 28" de las ruedas de mi bicicleta, formo parte de un prestigioso grupo de montaña. Creo recordar que ya te he hablado en esta bitácora de mis compañeros de paseo. Es un grupo exclusivo, lo formamos solamente tres individuos y me gusta recorrer caminos con ellos porque son gente buena, me gusta escucharles porque saben siempre de lo que hablan y me gusta acompañarlos porque siempre aprendo algo con ellos.

Que vivimos en un paraíso ya lo sabe todo el mundo, pero siempre me alegra que la gente de fuera sea de nuestra misma opinión.

Escuchaba mientras almorzaba en la mesa de madera de la imagen a mi compañero contarme la anécdota siguiente:

Hace unos días, en los recepciones posteriores a la entrega de los premios Príncipe de Asturias entregaban a Leonard Cohen un libro de poetas asturianos. Los poemas iban acompañados de unas magnificas fotografías de las montañas asturianas realizadas por Arrojo. Nada más ver las imagenes Cohen preguntó a su interprete si las fotografias eran de Asturias. Al contestarle afirmativamente le instó a que le llevase a verlos inmediatamente, a lo que la interprete le tuvo que decir que las montañas no estaban demasiado cerca y que el protocolo no le permitia acercarse a Los Picos de Europa en aquel momento.

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Suena bien esa guitarra y la voz desgarrada de esos dos.

¡Vaya día!

Lo veía todo negro. Mi Linda Pulgosa en el taller. Mi querida Lumix dandome la lata. El arroz pegado en el fondo de la satén. Para colmo una de mis dos jarras de cerveza se me hizo añicos( que risa jajaja) y el fondo del fregadero lleno de loza de mi vajilla duralex de la década de los 80. Pero como hay que buscar lo positivo de todas las situaciones, la tarde es soleada y calurosa y eso me permite salir a tomar el aire a la orilla del mar. Me tumbo en el césped y la luz del atardecer acaricia mis pies. Entonces me doy cuenta de que lo negro es blanco y lo blanco es negro. Que lo que apreciaba era simplemente una imagen que había creado en mi cerebro y que con otro filtro, la cosa sería totalmente diferente. Mi mente tenía que ser fuerte y mi corazón tenía que ser sensible.Mi cámara me lo ha confirmado y te lo demostrará si ves el post que he programado para esta noche.

Esos 4 segundos en los que el atardecer es del color que a tí te de la gana