Ir al contenido principal

Tendremos que esperar



Mientras preparo mi brillante sopa de ajo, me asomo a la ventana y me doy cuenta de que imagenes como las que te posteo tardaremos en volver a verlas. Eso de que el sol te golpee el rostro, eso de apoyar el culo en las piedras secas, eso de llevar las piernas al aire se acabó por esta temporada. A mi no me costará tanto acostumbrarme como a ese joven colombiano que esta tarde me hablaba de la penita que tenía en el cuerpo y de lo mucho que se acordaba de su país.



Comentarios

  1. Piensalo de esta manera : es el mejor tiempo para disfrutar de esa fabulosa sopa de ajo que sale de tu cocina.

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Entradas populares de este blog

Suena bien esa guitarra y la voz desgarrada de esos dos.

¡Vaya día!

Lo veía todo negro. Mi Linda Pulgosa en el taller. Mi querida Lumix dandome la lata. El arroz pegado en el fondo de la satén. Para colmo una de mis dos jarras de cerveza se me hizo añicos( que risa jajaja) y el fondo del fregadero lleno de loza de mi vajilla duralex de la década de los 80. Pero como hay que buscar lo positivo de todas las situaciones, la tarde es soleada y calurosa y eso me permite salir a tomar el aire a la orilla del mar. Me tumbo en el césped y la luz del atardecer acaricia mis pies. Entonces me doy cuenta de que lo negro es blanco y lo blanco es negro. Que lo que apreciaba era simplemente una imagen que había creado en mi cerebro y que con otro filtro, la cosa sería totalmente diferente. Mi mente tenía que ser fuerte y mi corazón tenía que ser sensible.Mi cámara me lo ha confirmado y te lo demostrará si ves el post que he programado para esta noche.

Esos 4 segundos en los que el atardecer es del color que a tí te de la gana