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Una bonita manera de espezar la jornada laboral



El mismo parque de ayer pero a distinta hora y en distinta situación. Me dirijo a mi trabajo en mi querida blue. Las mismas calles, los mismos semáforos, los mismos autobuses y las mismas emisiones de humo invadiendo mi espacio vital. Los mismos ciudadanos que se dirigen a su trabajo con la misma cara de todos los días.
Hoy mi dieta ha variado. He cambiado el clásico trigo inflado de marca blanca, por unas riquísimas galletas que me ha regalado la buena de Montse.
Ataco la última subida que me llevará al trabajo y cuando está a punto de acabarse, levanto la vista y veo mi ciudad con un oscuro cielo azul enmarcado por un potente arco iris que me sorprende. Pasado el primer instante decido dejar de dar pedal, dar media vuelta y volver a un lugar con mejor visibilidad para inmortalizar el momento. Una veterana que pasaba por allí me insta a mandar la fotografía a la televisión. Yo la contesto que me la reservo para mi, recojo la cámara y continuo feliz mi camino hacia mi apasionante trabajo. Ya he encontrado una buena razón para sentir que el día ha merecido la pena.





Comentarios

  1. ¿Y no has pensado un deseo...?

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  2. Pues lo cierto es que todos los días pienso mil deseos y se me cumplen 999.Blue

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¡Vaya día!

Lo veía todo negro. Mi Linda Pulgosa en el taller. Mi querida Lumix dandome la lata. El arroz pegado en el fondo de la satén. Para colmo una de mis dos jarras de cerveza se me hizo añicos( que risa jajaja) y el fondo del fregadero lleno de loza de mi vajilla duralex de la década de los 80. Pero como hay que buscar lo positivo de todas las situaciones, la tarde es soleada y calurosa y eso me permite salir a tomar el aire a la orilla del mar. Me tumbo en el césped y la luz del atardecer acaricia mis pies. Entonces me doy cuenta de que lo negro es blanco y lo blanco es negro. Que lo que apreciaba era simplemente una imagen que había creado en mi cerebro y que con otro filtro, la cosa sería totalmente diferente. Mi mente tenía que ser fuerte y mi corazón tenía que ser sensible.Mi cámara me lo ha confirmado y te lo demostrará si ves el post que he programado para esta noche.

Esos 4 segundos en los que el atardecer es del color que a tí te de la gana