lunes, 23 de febrero de 2015

Cuando llueve

Cuando llueve tengo la mala costumbre de dejar mi bicicleta en el trastero y dedicarme a otros menesteres. Este fin de semana como la lluvia nos ha acompañado pues he hecho lo comentado. Pero lo cierto es que en estos días cuando veo bicicletas rodar por los senderos la envidia se apodera de mí.  Mientras devorábamos un rico bocadillo en Anayo, nos encontramos con un grupito de valientes cicloturistas que hacian la clásica Gijon-Covadonga. mantuvimos una agradable conversación con el muchacho que abandono la empresa por problemas físicos. Y mientras hablabamos de rutas, excursiones y planes yo volvía a sentir esas tremendas ganas de coger mi bicicleta y empezar a hacer kilómetros. 
Pero rápidamente se me quitó de la cabeza la idea. La lluvia y el frío me hicieron meterme en el coche y disfrutar de una preciosa tarde de sábado en el precioso pueblo de Torazo y sus alrededores.

3 comentarios:

  1. Si Jose eso pasa exactamente, quieres, vas y te congelas, como yo el otro dia a cuatro grados, no lo pase nada bien la verdad
    Javier

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  2. De acuerdo pero en el momento apetece tirar pa casa y coger la bici dirección monte

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