Se llama Amy y acompaña a su dueño a todos lados. La veo al atardecer en los rincones más bonitos de mi ciudad. Ella, como su dueño, son unos buenos piratas. Amantes de las bicicletas, la buena música, las chicas de las playas y de conversar con cualquiera que pase por allí.No es la primera vez que sale en esta bitacora y estoy seguro que tampoco será la última. Por aquí estamos con ellos, con los que viven el momento y lo hacen al aire libre, los que han salido perjudicados en mil ocasiones y se levantan y no pierden la sonrisa y les gusta pasearse por esa fina linea que separa lo "bueno" de lo "malo".
Valerie es un buen ejemplo

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