Pequeños rincones en los que me encuentro gente satisfecha. Lugares completamente aislados a escasos metros de la urbe.El mar que te pone todo lo que necesitas. Y ese viejo conocido que te cuenta su historia personal. No más de 120 pulsaciones por minuto para el resto de su vida. Caminar en llano y un tipo de vida duro para un gran deportista. Todo con buena cara y dando un paso adelante. Toda una lección que me he encontrado y que me recuerda una vez más lo que siempre te digo....

No hay comentarios:
Publicar un comentario