lunes, 5 de mayo de 2014

En la plaza de Santa María del Camino




En la plaza de Santa María del Camino nos sentamos en nuestro rincón favorito. La plaza como siempre, estaba llena de gente de paso, en su mayoría hablaban otras lenguas. Plaza silenciosa, plaza con armonía y las piedras como siempre llenas de cristales. Cristales y sufrimientos. Hielo, ampollas y rostros curtidos por el sol. Nos sentamos un largo rato y jugamos a adivinar quién serían los dueños de aquellos bonitos sillines. Seguro que son gente fina de culo.No alcanzamos nuestro objetivo pero no era lo más importante. El sol nos tonificaba la piel y lo que allí veíamos nos invitaba a nuevas historias, viajes imaginarios y aventuras que podremos llevar a buen termino o no, pero lo importante tampoco es eso. ¿No te parece?

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