Vas por tu ciudad y vas mirando en todos los rincones. De repente entre uno contenedores de reciclaje te encuentras unos calcetines al sol. Miras hacia abajo y ves las ruedas de una bicicleta. Sigues con la inspección y ves zapatos, una maleta y al fondo una tienda de campaña con parafernalia peculiar.
En aquel momento su morada estaba cerrada a cal y canto. Su morador encerrado a media tarde y vete tu a saber en que condiciones.Seguro que nos lo cruzaremos en otro momento y seguro que no cruzaremos miradas.
No sabremos mucho más de el. Seguramente en unos meses estará lejos o quizás encuentre su lugar entre nosotros. Pero el que escribe seguirá viendo algo tierno, entrañable, trágico, duro y amargo en este tipo de ocasiones

No hay comentarios:
Publicar un comentario