Es muy fácil encontrar grupos de amigos sentados tertuliando en cualquier lugar de mi ciudad. Nuestra compañera es testigo presencial de riñas, eufóricas celebraciones, momentos de relajación gracias a sustancias especiales, citas amorosas, jornadas de pesca, paseos románticos, desplazamientos a los centros escolares, esperas en la playa, vermut de verano, paseos de otoño y un millón de situaciones más.
Pero desafortunadamente estos muchachos se van haciendo mayores y sus hábitos cambiarán y serán muy parecidos a los nuestros, o mejor dicho, a los de algunos de los nuestros.
Pero desafortunadamente estos muchachos se van haciendo mayores y sus hábitos cambiarán y serán muy parecidos a los nuestros, o mejor dicho, a los de algunos de los nuestros.

No hay comentarios:
Publicar un comentario