Un afortunado me puedo considerar por un millón de cosas que ya sabéis y por otras que me suceden casi a diario. Unos días atrás tuve la ocasión de descubrir un bosque muy cercano a mi ciudad. El bosque es precioso y con una historia detrás, llena de matices. Pero lo descubrí rodeado de 75 corazoncillos de apenas cuatro años. He tenido la suerte de disfrutar del más dulce de los honores. Estaréis de acuerdo conmigo que salir al monte es una gozada. Pero si lo haces con 75 niños de cuatro años. Si es la primera vez que esos niños hacen una salida de todo un día. Si es la primera vez que esos niños salen acompañados de sus profesores. Si salen a descubrir la maravilla del otoño. Si todo lo hacen a través de juegos. Si encuentran un tesoro escondido. Si escuchan elsonido de un pajaro. Si se comen un bocadillo al tenue calor de los rayos de otoño. Es un verdadero lujo que solo nos podemos permitir los profesores de gigantes de cuatro años. Y lo bueno es que eso sucede todos los días con miles de situaciones y yo tengo la suerte de verlo.
Pedales con Memoria: cuando la montaña te devuelve lo que eres Hay rutas que se vuelven especiales. No por los kilómetros ni por el desnivel, sino por lo que te remueven por dentro. Esta nació de algo muy simple: las ganas de volver. Volver a aquella salida a la que Israel creador de Cabañas y Estacas ( ruta de bikepacking por Cantabria) nos invitó en 2024 y que, sin exagerar, nos dejó huella. De esas que no se borran ni aunque pase el tiempo, ni aunque las piernas ya no respondan como antes. Hace un par de meses lancé el anzuelo a unos cuantos amigos. De los de siempre. De los que ya no necesitan presentación. Gente con muchas batallas en las piernas… y aún más historias en la cabeza. Al final nos juntamos diez bocilovers, cada uno de su padre y de su madre, pero con algo muy claro en común: pasión por la montaña y por exprimir la vida desde el sillín todo lo posible… y un poco más, si se tercia. El parque móvil era para echarle un rato: dobles de BTT de última generación...
Si señor todo un lujo,al alcance de unos pocos
ResponderEliminarSoy la afortunada madre de uno de tus corazoncitos....! y si, no pudo venir más entusiasmado ....
ResponderEliminarGracias!!!
La impronta que dejan en la mente de un niño esas experiencias tan positivas son imborrables. Charlynos.
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