Una semana después me decido a hacer una ruta parecida al domingo anterior. Una “deliciosa” cena, y lo digo por la compañía, hizo que se me echase la madrugada encima. Veo unos rayos de sol asomarse por mi ventana y la llamada de la montaña se activa. Una semana sin dar al pedal y siento que hoy continúa la fiesta. Subir montañas esta bien y más cuando lo haces de manera inesperada. Un perfecto comienzo de mes. Voy buscando los colores del final del otoño y me encuentro el blanco de la nieve y el frio del invierno. Curioso ver como en una semana el monte está diferente. Los tonos del otoño son menos amarillentos y he tenido que pasar del pantalón pirata al del invierno.
Ya me empiezo a preocupar, mis ultimas tres salidas han sido en solitario y me sigue encantando esa sensación de hacer rutas largas con mi única compañía.¡Me estoy haciendo un ratito!
Paro unos momentos a coger unas piñas y doy una gran vuelta perimetral a mi concejo. Mis piernas me dicen que es hora de ir para casa Mi móvil suena pero hoy toca olvidarse de el hasta la hora de la merienda.
Pedales con Memoria: cuando la montaña te devuelve lo que eres Hay rutas que se vuelven especiales. No por los kilómetros ni por el desnivel, sino por lo que te remueven por dentro. Esta nació de algo muy simple: las ganas de volver. Volver a aquella salida a la que Israel creador de Cabañas y Estacas ( ruta de bikepacking por Cantabria) nos invitó en 2024 y que, sin exagerar, nos dejó huella. De esas que no se borran ni aunque pase el tiempo, ni aunque las piernas ya no respondan como antes. Hace un par de meses lancé el anzuelo a unos cuantos amigos. De los de siempre. De los que ya no necesitan presentación. Gente con muchas batallas en las piernas… y aún más historias en la cabeza. Al final nos juntamos diez bocilovers, cada uno de su padre y de su madre, pero con algo muy claro en común: pasión por la montaña y por exprimir la vida desde el sillín todo lo posible… y un poco más, si se tercia. El parque móvil era para echarle un rato: dobles de BTT de última generación...
Que delicia leer tus vivencias, la forma en que disfrutas y lo bien que nos lo haces llegar...mc.
ResponderEliminarQue suerte tener esos paisajes cerca de casa que lujo.
ResponderEliminarJavier
Londres
... si es que nos racionas tu compañia jose;-)
ResponderEliminarlástima no te coincidiese acompañarnos por mieres
hasta la próxima