martes, 14 de agosto de 2012

Cuando más calor hacía

Cuando más calor hacía y yo decidido a darme un día de paseo solitario y tranquilo. Sería todo el día siguiendo flechas amarillas para luego regresar a mi casa en un  tren de cercanías. Pero lo que uno dispone en esta, nuestra afición favorita, no siempre se cumple. El tremendo calor me complicaría la salida y acabaría pidiendo la hora cuando estaba muy cerca de mi destino.
Me resulta relajante transitar por ese camino.En distancia son unos 85 km y lo vengo recorriendo desde hace más de veinte años. Ya lo han domesticado un poco, aquella pista paralela al río Piloña es más ciclable y el cemento ha conquistado los caminos más empinados. Pero eso no importa he podido disfrutar de ardillas en el camino, peregrinos despistados en bicicleta, un exquisito bocadillo con vistas a los Picos de Europa y la conversación en el tren con un curioso cicloturista funcionario de prisiones. Además esas horas en solitario me han servido para disfrutar de mi mismo en mi compañía, y eso es algo que me da muy buen rollo.

1 comentario:

  1. No me parece lo más normal hacer ese tipo de excursiones cuando habían anunciado una hola de calor. creo que tienes que empezar a cuidarte "chavalín"

    ResponderEliminar