Navegar por ese tipo de terreno fue toda una experiencia. La arena fina y seca que cubría el camino me hacia sentir sensaciones diferentes. No era difícil deslizarse, el desgaste era mayor. El rozamiento se notaría con el paso de los kilómetros. Mis amigos me llevaba a toda velocidad. Había momentos en los que la bicicleta se dejaba llevar como una tabla de esquí. Esas curvas llenas de arena tenían la culpa. Las bajadas había que negociarlas con cuidado y yo iba cuadrado. Tantos kilómetros de llano y con una cadencia elevada hacían que el sudor intenso recorriera mi rostro. Un primer intento de parada para hacer fotos me convenció de que no era buena idea. Mis amigos seguían a toda caña y me costaría encontrarlo si continuaba parándome a hacer fotos. Me limite a seguirles y a disfrutar del magnifico paseo que estábamos haciendo. La primera etapa del GR-22 acabaría con esa bonita sensación que da el pedalear en llano, por terreno completamente liso y durante muchas horas. Mi querida Arco iris de fresa se encontraba pletórica y preparada para lo que nos esperaba
Pedales con Memoria: cuando la montaña te devuelve lo que eres Hay rutas que se vuelven especiales. No por los kilómetros ni por el desnivel, sino por lo que te remueven por dentro. Esta nació de algo muy simple: las ganas de volver. Volver a aquella salida a la que Israel creador de Cabañas y Estacas ( ruta de bikepacking por Cantabria) nos invitó en 2024 y que, sin exagerar, nos dejó huella. De esas que no se borran ni aunque pase el tiempo, ni aunque las piernas ya no respondan como antes. Hace un par de meses lancé el anzuelo a unos cuantos amigos. De los de siempre. De los que ya no necesitan presentación. Gente con muchas batallas en las piernas… y aún más historias en la cabeza. Al final nos juntamos diez bocilovers, cada uno de su padre y de su madre, pero con algo muy claro en común: pasión por la montaña y por exprimir la vida desde el sillín todo lo posible… y un poco más, si se tercia. El parque móvil era para echarle un rato: dobles de BTT de última generación...
Bonitas fotos, pero solo se ven los culos de tus compañeros. Las pistas parecen preciosas. Mola
ResponderEliminarTeneis pinta de ciclistas del CHINCHINABO
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