Ir al contenido principal

El regalo más grande

Rebuscando en mi desaprovechado cerebro he recordado que aquel regalo de reyes fue el que mas ilusión me hizo Aquella preciosa Olimpus OM-1 me enseñó a ver el mundo de otra manera. Nuevos encuadres, nuevos ángulos y colores que nunca había visto están reflejados en mis negativos de aquella época. Si hablamos de regalos inmateriales entonces empiezan los problemas para situar en la lista el numero 1.Han sido muchos y de muy diversa procedencia y quiero creer que el primero de la lista aun está por llegar pero me da la impresión que ya está en camino. Un abrazo, una caricia, una mirada o un gesto de complicidad son sin duda el regalo más grande.

Comentarios

  1. Anónimo6/1/12 11:35

    Mi regalo más grande fue mi primer teléfono movil.Tenia 14 años y fue una conexión con el mundo jajaja

    ResponderEliminar
  2. Anónimo6/1/12 11:45

    una pecera con un pez de colores que por las mañanas me miraba con cara de felicidad. tenia 6 añitos.

    ResponderEliminar
  3. Anónimo6/1/12 11:48

    una bicicleta de color rojo. aprendí a andar en bici con ella por las calles de Bimenes.
    La chica del Hot

    ResponderEliminar
  4. Anónimo6/1/12 12:46

    Tengo 45 años y sigo viviendo el día de reyes como algo mágico. Ayer por la noche veía al personal rumbo a sus casas llenos de paquetes y pensaba en la cantidad de buenos momentos que se vivirían gracias a ellos.Me hizo mucha ilusión aquella bici que me autoregalé hace 15 años. B.P.J.

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Entradas populares de este blog

Fin de Cuarentena

Amanecer y atardecer de un 4 de mayo. Esta es la última pagina del diario de la cuarentena. El aire nos da en la cara mientras nos desplazamos por nuestra cuidad. Disfrutaremos de nuestra reducida cuota de libertad y aprenderemos de lo sufrido, de lo padecido y de lo vivido. La ventana se ha cerrado y el teleobjetivo descansa en la estantería. La tarjeta de memoria está llena y descargaré esos trocitos de vida, poco a poco,en próximas entregas. Ha sido un tiempo difícil, del que hemos aprendido muchas cosas. Este cruce de caminos nos ha enseñado lo mejor de los que por aquí pasaron. Un barrio lleno de inseguridades, cosmopolita, multiracial y muy amable. Se nos han quedado muchas cosas en el tintero pero tenemos buena memoria y el tiempo que nos administran nuestras autoridades, lo utilizaremos para estos menesteres. De momento respiremos el aire limpio que nos ha dejado esta desconcertante pandemia.
 VOLVEMOS, AHORA CON MÁS EXPERIENCIA PERO CON LAS MISMAS GANAS Después de tanto tiempo, algo se ha despertado. Vuelve esa necesidad de escribir con calma, de alargar las frases para aclarar las ideas, de darles espacio para respirar. Y, sin darme cuenta, me veo retomando aquel bloq que nació en 2008 y que solo la pandemia consiguió detener. Cuando miro atrás, descubro que aquí guardo una parte importante de mi historia: mis inquietudes, mis viajes, mis rutinas, mis descubrimientos. Escribir era una forma de entenderme y, al mismo tiempo, de divertirme. Ahora, al releerlo, me invade una mezcla de orgullo y añoranza. Por eso regreso. Porque me apetece. Porque me suma. Y porque ciertas cosas, cuando vuelven a picar, es mejor no dejarlas pasar. Aquí empieza otra etapa, con la misma ilusión de siempre y con más ganas de contar que nunca. Y, claro, entre medias han pasado muchas cosas. Más de una bicicleta, más amores, más formas de mirar el mundo. También una manera distinta de viajar. ...

Weekwed en Cantabria. Territorio Cabañas & Estacas

Pedales con Memoria: cuando la montaña te devuelve lo que eres Hay rutas que se vuelven especiales. No por los kilómetros ni por el desnivel, sino por lo que te remueven por dentro. Esta nació de algo muy simple: las ganas de volver. Volver a aquella salida a la que Israel creador de Cabañas y Estacas  ( ruta de bikepacking por Cantabria) nos invitó en 2024 y que, sin exagerar, nos dejó huella. De esas que no se borran ni aunque pase el tiempo, ni aunque las piernas ya no respondan como antes. Hace un par de meses lancé el anzuelo a unos cuantos amigos. De los de siempre. De los que ya no necesitan presentación. Gente con muchas batallas en las piernas… y aún más historias en la cabeza. Al final nos juntamos diez bocilovers, cada uno de su padre y de su madre, pero con algo muy claro en común: pasión por la montaña y por exprimir la vida desde el sillín todo lo posible… y un poco más, si se tercia.   El parque móvil era para echarle un rato: dobles de BTT de última generación...